El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes el fin inmediato de las negociaciones comerciales con Canadá, tras calificar como un “ataque directo y flagrante” la decisión del gobierno canadiense de imponer un impuesto a los servicios digitales.

A través de su plataforma Truth Social, el mandatario declaró: “Debido a este impuesto escandaloso, damos por terminadas todas las negociaciones comerciales con Canadá, con efecto inmediato.” La medida marca un nuevo episodio de tensión entre los dos socios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en un contexto ya marcado por disputas comerciales y fiscales.

Trump adelantó que su administración está preparando nuevas medidas arancelarias contra productos canadienses: “Le haremos saber a Canadá el Arancel que estarán pagando para hacer negocios con los Estados Unidos de América dentro del próximo período de siete días.”

Escalada por el impuesto digital

La decisión canadiense, anunciada esta semana, establece un nuevo impuesto a los servicios digitales que afecta principalmente a gigantes tecnológicos estadounidenses, como Meta, Amazon, Google y Apple. El gobierno de Canadá ha defendido el gravamen como una medida para garantizar que las grandes plataformas tecnológicas paguen su parte justa de impuestos en los países donde generan ingresos.

Sin embargo, Trump lo interpretó como una agresión económica directa hacia las empresas estadounidenses, lo que motivó su drástica reacción.

Impacto en el T-MEC y la región

Expertos en comercio internacional advierten que la ruptura de las negociaciones podría repercutir negativamente en el marco del T-MEC, especialmente en un momento en que Estados Unidos también mantiene disputas arancelarias con México y otros socios.

“Esta decisión tiene implicaciones más allá del impuesto digital; debilita la estabilidad del acuerdo comercial más importante de América del Norte y puede desencadenar represalias comerciales”, señaló Catherine Leblanc, analista del Peterson Institute for International Economics.

Hasta el momento, el gobierno canadiense no ha emitido una respuesta oficial, aunque fuentes diplomáticas indican que Ottawa considera el impuesto como una medida legítima y alineada con estándares internacionales que busca frenar la evasión fiscal de corporaciones digitales.