En un nuevo capítulo de la creciente tensión entre Irán e Israel, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este martes a ambas naciones de violar el alto el fuego pocas horas después de haber sido anunciado. A través de un mensaje contundente en su red social Truth Social, el republicano arremetió especialmente contra Israel, a quien exigió detener los bombardeos de inmediato.
“Israel. No lancen esas bombas. Si lo hacen es una violación grave. Lleven a sus pilotos a casa, ¡ahora!”, escribió el mandatario poco antes de abordar el avión presidencial rumbo a una cumbre de la OTAN en La Haya.
Previo a su partida, Trump conversó brevemente con periodistas a las afueras de la Casa Blanca, donde expresó su frustración con ambos países, pero subrayó su descontento con Tel Aviv por la magnitud de los ataques lanzados tras la tregua.
“Tengo que conseguir que Israel se calme ahora. Tan pronto como hicimos el trato, salieron y lanzaron una carga de bombas como nunca antes había visto. La mayor carga que hemos visto”, afirmó.
Con un tono visiblemente molesto, Trump también criticó el conflicto en sí, señalando que “Irán e Israel llevan luchando tanto tiempo y tan duramente que no saben qué coño están haciendo”, antes de despedirse de los medios y subir a su helicóptero.
Contexto del conflicto y acusaciones cruzadas
La tregua entre Israel e Irán, mediada por actores internacionales, se había anunciado como un avance significativo en medio de semanas de creciente hostilidad. Sin embargo, los enfrentamientos se reanudaron casi de inmediato.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, confirmó que ordenó nuevos ataques a objetivos en Teherán, asegurando que fueron una respuesta directa a misiles presuntamente lanzados por Irán, lo cual —dijo— constituía una “flagrante violación” del alto el fuego.
Por su parte, autoridades iraníes negaron haber iniciado agresiones y afirmaron que los bombardeos israelíes se extendieron durante más de una hora y media después del inicio pactado del cese al fuego, lo que habría desatado una nueva escalada.
Incertidumbre diplomática y presión internacional
Las declaraciones de Trump reflejan una creciente preocupación en Washington ante el deterioro del frágil equilibrio en Medio Oriente. La exigencia del presidente a Israel marca un cambio inusual en la postura estadounidense, tradicionalmente más alineada con Tel Aviv en conflictos regionales.
Mientras se espera la intervención de otros actores globales durante la cumbre de la OTAN, la comunidad internacional observa con cautela el rumbo del conflicto y el futuro del frágil acuerdo de alto el fuego.


















