La inflación en México mostró señales de desaceleración durante la primera quincena de junio, de acuerdo con datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Tras los repuntes registrados en mayo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reportó una variación quincenal de 0.10%, mientras que la tasa anual se ubicó en 4.51%.
Aunque la cifra se colocó ligeramente por debajo de las expectativas del mercado —que estimaban 4.52% según un sondeo de Reuters—, el indicador aún se mantiene por encima del rango objetivo del Banco de México (Banxico), establecido en 3% +/- un punto porcentual.
Factores que moderan la inflación
Expertos atribuyen esta desaceleración a factores como la apreciación del peso mexicano y la baja en los precios internacionales del petróleo. “La desaceleración del crecimiento económico y las condiciones financieras restrictivas seguirán limitando la inflación en el segundo semestre, suponiendo que el peso se mantenga estable y los riesgos geopolíticos se moderen”, explicó Andrés Abadía, economista en jefe para América Latina de Pantheon Macroeconomics.
Con base en este panorama, Abadía anticipó que Banxico podría reducir nuevamente su tasa de interés en 50 puntos base durante su reunión del jueves, llevándola a un nivel de 8%. Sin embargo, advirtió que esta decisión probablemente no será unánime dentro de la Junta de Gobierno.
Inflación subyacente y no subyacente
En cuanto a la inflación subyacente —aquella que excluye bienes y servicios con precios volátiles y es clave para la política monetaria—, el Inegi informó que se ubicó en 4.20% anual en la primera mitad de junio.
Por otro lado, la inflación no subyacente, que incluye los precios de alimentos frescos y energéticos, alcanzó un 6.73% anual. Dentro de esta categoría, los productos agropecuarios mostraron un fuerte incremento de 8.99%, destacando el aumento de 17.28% en frutas y verduras respecto al mismo periodo del año pasado. En tanto, los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno presentaron una variación anual de 4.74%.
Perspectiva hacia el segundo semestre de 2025
Pese a la ligera mejora en el indicador general, los analistas recomiendan cautela. La estabilidad en la inflación subyacente, especialmente en servicios, podría limitar la velocidad de los recortes en las tasas de interés. “La tendencia a la baja se está reanudando gradualmente, impulsada por la debilidad económica generalizada y las condiciones financieras restrictivas”, agregó Abadía.
El comportamiento de la inflación durante los próximos meses dependerá de múltiples factores, incluyendo la evolución del tipo de cambio, la estabilidad de los precios energéticos y el panorama geopolítico global.
















