En medio de una tensa escalada militar en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exhortó este lunes a Irán a iniciar conversaciones con Israel para evitar una mayor confrontación, advirtiendo que el tiempo para una salida diplomática se agota.
Durante una reunión bilateral con el primer ministro canadiense, Mark Carney, en el marco de la Cumbre del G7, Trump declaró a la prensa:
“Yo diría que Irán no está ganando esta guerra, y deberían hablar, y deberían hablar inmediatamente antes de que sea demasiado tarde.”
La declaración se produce tras días de ataques aéreos e intercambio de fuego entre ambos países, y marca una señal de apertura para una posible desescalada de las hostilidades.
Irán busca una salida negociada; el mercado petrolero reacciona
Minutos después del anuncio, medios internacionales confirmaron que Irán estaría buscando abrir canales de diálogo para frenar el conflicto, lo que ha tenido un impacto inmediato en los mercados energéticos.
El precio del petróleo cayó más de 2 dólares por barril, al disminuir los temores de una interrupción grave en el suministro energético desde Medio Oriente.
Expertos del sector energético señalan que cualquier señal de distensión entre Irán e Israel reduce la presión sobre los precios del crudo y alivia los riesgos geopolíticos para el mercado global.
G7, el escenario de la diplomacia en tiempo real
El llamado de Trump a Irán se da en un contexto diplomático clave: la Cumbre del G7 que se celebra esta semana en Calgary, Canadá. Líderes de las principales potencias económicas del mundo buscan coordinar una respuesta conjunta ante la creciente inestabilidad en la región, así como promover iniciativas de paz.
Se espera que el conflicto entre Israel e Irán, así como sus implicaciones globales, ocupen un lugar central en las sesiones plenarias del G7 durante los próximos días.
¿Una tregua posible?
Aunque aún no hay confirmación oficial de negociaciones directas entre Teherán y Tel Aviv, el cambio de tono por parte de Irán y la presión internacional podrían allanar el camino para un cese al fuego temporal.
Analistas internacionales advierten, sin embargo, que las tensiones acumuladas y la desconfianza mutua representan grandes obstáculos para cualquier solución duradera.


















