Luís Montenegro, el primer ministro en funciones de Portugal, confirmó hoy (jueves 10 de abril) un paquete de medidas con un valor por encima de 10,000 millones de euros y que tiene como objetivo responder a la cascada de aranceles empezada –y posteriormente frenada– por Donald Trump, el presidente de Estados Unidos.
Montenegro, que compareció ante los medios al finalizar del Consejo de Ministros, defendió la “sólida amistad” con Estados Unidos y la “intensa relación política y económica”, pero destacó que, como acontece con todos los “grandes amigos”, hay “algunas divergencias.
De ese modo, el mandatario luso aseguró de que una guerra comercial deja en peligro el crecimiento mundial y, en última instancia, “no beneficia a nadie”, por lo que ha celebrado la pausa de 90 días decretada por Trump para frenar una parte de los aranceles.
También el jefe de Estado de Portugal llamó a la calma y ha dejado como “prioridad absoluta” la negociación, un enfoque en el que respalda la doctrina de la Comisión Europea, en la que recaen las competencias de comercio.
















