El trabajo remoto llegó para quedarse, indicó Raúl Flores López, presidente de la Coparmex en Jalisco. También destacó que esta opción ayudó a bastantes empresas a mantenerse durante la crisis sanitaria que causó el Coronavirus; incluso, “elevaron su productividad”.

Después de los ajustes que dejó la pandemia, el sector productivo atraviesa la etapa de mayor adaptación en dicha modalidad. En México, para el año 2019 solamente el 3% de los trabajadores practicaban la modalidad de trabajo remoto. Sin embargo, las cifras incrementaron hasta el 35%, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Bajo ese contexto, un importante número de empresas planteó disminuir el espacio de las oficinas para mantener un modelo de trabajo híbrido. Por lo tanto, los patrones han adoptado dicha flexibilidad laboral tras la crisis sanitaria. Lo anterior, exhibe que se necesita una nueva política institucional en la que se mida el desempeño por resultados y no por horas.
En territorio mexicano, el Congreso de la Unión ya reformó la Ley Federal del Trabajo con el objetivo de regular la popular “home office” o trabajo remoto. Dentro de las nuevas disposiciones se destacan:
- Pagar proporcionalmente el internet y la electricidad.
- La obligación de los patrones a proporcionar los instrumentos para el trabajo a distancia.
- En algunas situaciones, las empresas deben optar por cambiar prestaciones como los vales de gasolina por apoyos para el pago de internet.
“El teletrabajo y, en particular, el trabajo híbrido, han llegado para quedarse… y es probable que aumenten, ya que tanto las empresas como las personas han experimentado su viabilidad y sus ventajas”, detalló Vera Paquete-Perdigão, directora del Departamento de Gobernanza y Tripartismo de la OIT.
Jalisco y CDMX agrupan las ofertas de trabajo a distancia, principalmente para individuos bilingües, en áreas como asesor digital, “call center”, editor, analista de estudios y diseñador gráfico.















