Después de la decisión que tomó Banxico el pasado jueves en cuanto a su política monetaria, México ofreció el segundo premio más alto de los emergentes latinoamericanos, de 2.86%, solo debajo del que entregó Brasil.

Bajo ese contexto, el Banco Central de Brasil (BCB), cuyo gerente general es Roberto Campos Neto, confirmó que se ajustó la tasa real y la misma quedó en 7.54% desde agosto del año pasado. Desde aquel entonces no se movió, pero entregó el premio más alto.

El ciclo alcista de México empezó tres meses después del brasileño, en junio de 2021 y tras 14 incrementos seguidos, de los que la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja lideró nueve.

Aquí es clave mencionar lo que detalló el jueves pasado la Junta de Gobierno de Banxico a través de un comunicado, ya que con el incremento de medio punto porcentual, “la postura de la política monetaria se ajusta a la trayectoria que se requiere para que la inflación converja a su meta de 3% dentro del horizonte del pronóstico”.
El director para América Latina de la consultoría Moody´s Analytics, Alfredo Coutiño, confirmó que entre ambos bancos centrales (el mexicano y brasileño), el más agresivo contra la inflación fue el de Brasil, que llevó la tasa nominal a un alto nivel y respondió más temprano que los demás a la presión inflacionaria, desde el mes de marzo del año 2021.

















