La expresión llevarse las palmas no tiene una significación ligada a lafarándula, sino más bien, dice la Real Academia Española, quiere decir “Sobresalir o exceder en competencia de otros, mereciendo el aplauso general”.

La semana anterior trajo el desarrollo de actividades del conocido Pabellón de la Transparencia, en el marco de la FIL. Son cada vez más los logos de distintos organismos garantes de transparencia estatales los que aparecen en ese pabellón, de aquellos que van mostrando interés en presentar distintas actividades para vincular su función con la sociedad.

Esto es algo muy positivo por la iniciativa de acercarse al ciudadano, pues la génesis y razón de ser de estos organismos garantes no podría entenderse si se mantienen ajenos o alejados de
las personas.

Somos las personas las destinatarias de su función, el ser a quienes nos interesa ejercer adecuadamente nuestros derechos de acceso a la información y de protección de datos  personales para lo cual, en principio, necesitamos saber de qué se tratan.

Un primer aspecto del Pabellón de la Transparencia al que quiero hacer referencia es la calidad de anfitriónque ofrece el ITEI, es decir, el organismo garante del estado de Jalisco.

Es grande el esfuerzo que su personal hace para que sea posible contar con ese espacio en la FIL, ya sea para la recepción de las personas que participarán y/o el desarrollo de las distintas actividades que se llevan a cabo durante toda la semana. Mi reconocimiento a esas personas.

En el lado de las actividades, destacaré dos aspectos.

Uno es un viejo invitado involuntario (y a veces muy voluntario) a este tipo de eventos: el protagonismo.

Por un tremendo error de diseño y un muy bien aprovechado espacio por parte de distintos personajes, el Sistema Nacional de Transparencia, lejos de ser un agente creador de una verdadera política pública en transparencia y protección de datos personales, se ha convertido predominantemente en una plataforma de lanzamiento político.

Estos personajes, lógicamente, tratarán de aprovechar cualquier espacio para proyectarse, y suelen ver el Pabellón de la Transparencia como el espacio ideal para ello. Así fue, es y será. No hay nada nuevo debajo del sol.

Además, no hay que olvidar que se acerca el día (31 de marzo de 2021) en que concluye el cargo de dos comisionados del INAI, a saber Rosendoevgueni Monterrey Chepov y Óscar Mauricio Guerra Ford, por lo que deben ser varios los comisionados que ya comenzaron a escuchar el canto de las sirenas, algunas veces, cantado por ellos mismos.

Tampoco hay que olvidar que, en el sector público de este país, finalmente, es común que sea más importante tener chamba que vocación de servicio. Pero en fin.

No obstante lo anterior, a mi juicio, el segundo aspecto de las actividades que quiero destacar es que la verdadera y agradable nota positiva la dieron el pasado sábado dos proyectos muy interesantes que está echando a andar el INFOEM, es  decir, el organismo garante del Estado de México, a través de dos profesionales mujeres a quienes conozco en sus capacidades y gentileza: la maestra Berenice Arias Tello y la licenciada Yadira Cárdenas Tagle.

La primera de ellas funge como Directora General de Capacitación, Certificación y Políticas Públicas, y la segunda como Directora General de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Gobierno Abierto. Los micrositios de que le hablo se denominan Monitor de Transparencia y Violencia Digital.

El primero de los micrositios mencionados pretende forjar una cultura de transparencia y protección de los datos personales que fomente un estado de seguridad individual y colectiva en el cual, la primera arma de defensa de la privacidad, sea la prevención.

El segundo micrositio muestra una sensibilidad tremenda a los tiempos actuales al tratar de atacar la proliferación de conductas que afectan directamente a las y los usuarios de las mismas, aunque en mayor proporción a las mujeres, representando incluso nuevas amenazas, derivadas de la violencia con la que la información se difunde en el presente entorno.

De los sucesos más agradables que me ha tocado presenciar en el mundo del acceso a la información y protección de datos personales, fue el comentario de una niña que reaccionó al consejo que se dio respecto a tratar de utilizar seudónimos al utilizar redes sociales. Son de esos momentos que conmueven y son esperanzadores a la misma vez.

También fueron varias personas adultas que participaron, deseosos de saber cómo combatir todos esos ataques que recibimos casi diariamente en forma de ciberacoso, grooming, phishing, sextorsión o cracking.

Desde 2014, el INFOEM pasó por años aciagos en que sus comisionados estuvieron más interesados en conocer otros países, con cargo al erario público, que en hacer algo por su entidad federativa en estas materias. Eso que se le conoce como turismo de la transparencia.

Fue un gran gusto saber que ahora, con un nuevo pleno, su maquinaria se encuentra enfocada en proyectos que tienen todo el potencial de ser benéficos para nosotros, es decir, los destinatarios de sus servicios. Lo que realmente necesitamos.

Así que, con el debido respeto que me merecen los organismos garantes que asistieron a la FIL (y los que no asistieron), fue el INFOEM quien, en el Pabellón de la Transparencia, se llevó las palmas.

 

* Licenciado en derecho y maestro en transparencia y protección de datos personales. Actualmente, realiza estudios de doctorado en derecho.