
Las Fuerzas Armadas Mexicanas no necesitan más poder, porque ya les ha sido conferido casi todo por el propio presidente Andrés Manuel López Obrador. Es más, en tres sexenios, no habían tenido tanta participación en la vida gubernamental del país como hoy. Por eso, el que esta semana le hayan juramentado su lealtad al mandatario, reafirma ese poderío, así lo señala el periodista y académico Ignacio Alvarado Álvarez, director de la revista Líder México y ex corresponsal de las Agencias Al Jazeera, y ARD, especialista en temas sobre las Fuerzas Armadas.
Se trata de un ganar – ganar mutuo entre las FF.AA. y la misión de Gobierno de la 4T.
“No lo necesitan. En los hechos tienen el poder, y más que nunca. Del sexenio de Calderón para acá, las prerrogativas hacia las Fuerzas Armadas, el Ejército, la Marina han crecido de manera extraordinaria, el poder civil no les interesa, de alguna manera ya lo controlan y es innegable que ostentan como nunca, la historia reciente del país. Es un poder extraordinario y hoy por hoy significan, probablemente, el asidero más fuerte, más sólido que puede tener el presidente de la República, que por lo demás, como el anunció, está encargándose de desmontar al régimen, o la estructura que soporta al régimen pasado necesita forzosamente de ese tipo de lealtades“.
Y es en ese ejercicio de poder, señala el especialista “en el que también se puede entender o contextualizar” las acciones de gobierno para lograr la repatriación del ex secretario de la defensa desde los Estados Unidos hacia México.
Precisamente sobre el futuro de Cienfuegos bajo la justicia de México, Alvarado Álvarez destacó que no se puede dar un pronóstico certero, pero que la historia que precede a México en casos como este, deja mucho que desear.
“Habría que ver porque nadie conoce cuales son los detalles de la investigación que finalmente termina en manos de la Fiscalía General, pero creo que si se revisa la historia de los últimos años, dificilmente creo que vaya a procederse con un juicio en contra del Ex Secretario de la Defensa, más allá de las presiones o de las ámpulas que pueda levantar esto entre la cúpula militar, me parece que la Fiscalía ya está demasiado saturada de casos que le demandan un esfuerzo extraordinario y repito, habría que ver, pero la tesis principal que se ha ventilado sobre esta investigación emprendida por la Agencia Anti Drogas de Los Estados Unidos me parece ya lo dije, absurda“.
En principio, comentó el periodista, debe comprenderse cual ha sido el papel del ejército mexicano en los últimos años, no solo en cuestiones de seguridad, sino de estrategia, las cuales competen al Comando Norte de Los Estados Unidos para entender cuál es el poder de Cienfuegos en México.
“En lo personal, pensar que se iba a enjuiciar a un ex secretario de la defensa bajo una acusación, que en lo personal me parece descabellada por decir lo menos, era hasta cierto punto, cuestión de tiempo para que se disolviera. Lo que se ha manejado mucho, o especulado, sobre las razones detrás y la injerencia que ha tenido en este caso la presidencia de la República, la misma autoridad civil de Los Estados Unidos, se ha hablado poco de la presión que pudieron haber impuesto o ejercido los propios militares en Los Estados Unidos, no solamente el Comando Norte, sino también el propio Pentágono. Bajo esa hipótesis cabría un poco analizar o preparar lo que significó no solamente el general Cienfuegos sino el ejército y las Fuerzas Armadas Mexicanas a partir de que se firma la Iniciativa Mérida, y se inicia en los años posteriores lo que conocemos como la Guerra contra las Drogas, contra los Cárteles de la Droga“.
Cienfuegos y la cercanía con AMLO
Para entender la repatriación e injerencia del mandatario en el caso Cienfuegos, asegura Alvarado Álvarez, hay que volver un poco al pasado. Si bien durante su campaña política por la Presidencia de la República y años previos López Obrador insistió en el regreso de las Fuerzas Militares a los cuarteles; tras haber ganado en 2018, ya como presidente electo se reunió con el entonces Secretario de la Defensa, el general Salvador Cienfuegos, y es ahí cuando de pronto cambia de opinión sobre las Fuerzas Armadas y las calles.
“Es cuando habla de la Guardia Nacional, de la permanencia de los militares en el combate a la seguridad, a la violencia, al crimen, y no solamente eso, sino que él termina por consolidar la militarización de la seguridad pública en México. Hay que decir que esta militarización de la seguridad publica no solo atañe a México sino al resto de Latinoamérica, y en ese sentido que Lopez Obrador tuviera esta reconsideración, pues no solamente es un indicador de este compromiso adquirido con las Fuerzas Armadas”
Desde entonces, AMLO les ha conferido el poder casi absoluto en varios factores de gobierno y obra.
“No solamente les ha soltado el control de la Seguridad Pública, sino también de todos, o una buena parte de los estratos de interés prioritario para el Gobierno Federal. Hay que recordar que ellos están metidos como los principales constructores de este gobierno y sobre todo de las obras emblemáticas que marcarán este sexenio, como el Aeropuerto de Santa Lucía, una parte del Tren Maya y bueno en el caso de la Marina, de los puertos marítimos y los terrestres para los militares”.
Sobre el hecho de que al principio AMLO haya indicado que no metería las manos al fuego por Cienfuegos cuando fue detenido en los Estados Unidos, y luego cambiado abruptamente de opinión, no debería de sorprender.
“López Obrador quizá se precipita en su primera reacción, pero rectifica inmediatamente como es su costumbre, pues no da explicaciones simplemente procede a este viraje discursivo del que honestamente no sorprende o no debe de sorprender nada”.


















