La semana pasada nos dejó los resultados de una muy reveladora investigación realizada por el periodista Julio Ríos titulada “Municipios: el eslabón más débil de la transparencia” que, en resumen, deja en evidencia gran parte del descuido que sufren las unidades de transparencia de los municipios del estado.
La palabra que más grabada se quedó en mi memoria acerca del estado en el que trabajan las unidades de transparencia es la precarización.
La precariedad denota que las unidades de transparencia no cuentan con los recursos suficientes (humanos y materiales) para realizar su labor y eso ya es, por sí solo, un gran problema; por si fuera poco, la investigación arrojó datos aún más perturbadores.
Imagine usted que, en principio, no todos los titulares de las unidades de transparencia tienen, siquiera, el grado de licenciatura. En contraste, si nos vamos del lado de quienes sí cuentan al menos con ese grado académico, surge una pregunta: ¿tienen el perfil idóneo para ser titular de una unidad de transparencia?
El debate del perfil idóneo para ser titular de una unidad de transparencia no puede circunscribirse a que sólo sean licenciados en derecho los profesionistas aptos para ejercer ese encargo, aun cuando la investigación revela que casi el 80% de los titulares tienen esa profesión.
Pero llegar al extremo de que únicamente baste acreditar el nivel de licenciatura para acceder al cargo le otorga poca seriedad a su ejercicio.
Estoy casi seguro de que ese problema de los perfiles también lo padecen los organismos garantes. Y la razón es muy sencilla: la propia ley lo permite.
Recordemos que la falta de perfiles idóneos para ocupar la titularidad de las unidades de transparencia y de los organismos garantes se debe, en parte, a que todo el andamiaje de la transparencia tenía un camino ya recorrido cuando se le quiso dar un perfil profesionalizante a través de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública.
En esa ley se previeron los requisitos que debían cumplir quienes aspiraran a esos cargos y se cometió un error inaugural: en el artículo 24, fracción II, se dispuso que los titulares de las unidades de transparencia “preferentemente” contaran con experiencia en la materia, y en el diverso numeral 38 se previó que los congresos, al elegir a los comisionados, “procuraran” en su conformación privilegiar la experiencia en acceso a la información y protección de datos personales.
De tal modo, si las designaciones quedaron a que “se procure” y de forma “preferente”, no le extrañe a usted que la investigación haya revelado que, incluso, un nutriólogo cuenta con el perfil para dirigir una unidad de transparencia, en la que se deben proponer cuestiones tan delicadas como una clasificación de información.
Y por lo que ve a los comisionados, existe también una diversidad de profesionistas ejerciendo ese cargo, entre ellos economistas e ingenieros, por citar algunos que, por decir lo menos, llaman la atención.
La falta de capacitación y la escasa cultura de la transparencia del sujeto obligado van de la mano con lo anterior.
El resultado de la investigación de Julio Ríos, de corte periodístico, hace mucho mejor las veces de diagnóstico que los pretendidos diagnósticos y evaluaciones de los organismos garantes con su PROTAI y su PRONADATOS y lo mejor es que, demostrando un gran oficio, el periodista se valió precisamente de solicitudes de acceso a la información para obtener los insumos que dieron sustento a su trabajo.
Es ahí donde, a pesar de lo desalentadores que pueden ser los datos que arrojó la investigación, nos damos cuenta de que la transparencia, en las manos correctas, es muy útil.
Ojalá sigamos teniendo más investigaciones reveladoras como la de Julio sobre el verdadero estado que guarda la transparencia y menos eventos públicos plagados de discursos burocrático -triunfalistas. Ojalá.
* El autor es licenciado en derecho y maestro en transparencia y protección de datos
personales. Actualmente se desempeña en el Poder Judicial de la Federación. Ha sido
Director de Colaboración y Programas Interinstitucionales con las Entidades
Federativas en el INAI y Director de Enlace Legislativo en SETEC, entre otros cargos.

















