- Columna de opinión.
- Escrita por: Eduardo González Velázquez.
Lo que inició como una política antimigrante del Donald Trump se ha convertido en un escenario movedizo e inestable de impactos diversos con múltiples implicaciones. Son varias las aristas migratorias producidas por el enfrentamiento de los miembros del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) con la población. Los dolores de cabeza para el jefe de la Oficina Oval se multiplican. El descarrilamiento de una de sus promesas de campaña, deportar a un millón de migrantes al año, cada día es más evidente.
El asesinato del ciudadano estadunidense, Alex Pretti en Minnesota a manos de un agente del ICE, luego del asesinato de la poeta, Renee Good por otro agente de la misma corporación han potenciado las manifestaciones populares en Mineápolis. Frente a las dos víctimas, tanto la Casa Blanca, el Departamento de Seguridad Interna como el jefe de la Patrulla Fronteriza han seguido a pie juntillas el mismo guion: los ultimados eran “terroristas domésticos”.
El escenario de las movilizaciones ciudadanas es el primero que no esperaban encontrar las autoridades de Washington, por ello están perdiendo la lucha por colocar su discurso sobre la narrativa popular. Incluso han cedido enviando al llamado zar fronterizo, Tom Homan a Mineápolis para encargarse personalmente de la operación migratoria ahí, además de mediar con el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey; al mismo tiempo que retiraron de la ciudad al jefe de Patrulla Fronteriza, Greg Bovino. La exigencia de los habitantes de Minesota es muy clara: que se realice una investigación que permita conocer con claridad la manera en la que fueron asesinados Renee Good y Alex Pretti, además de retirar del estado los 3 mil agentes de ICE.
Otro grupo que se ha manifestado en contra de Trump ha sido su gran aleado, la Asociación Nacional del Rifle y los defensores de la Segunda Enmienda. La molestia con el republicano se debe a las críticas de altos funcionarios de la administración federal a Pretti por estar armado. Recordemos que no es la primera vez que Trump y el lobby de las armas se enfrentan desde que regresó al cargo. En septiembre, el gobierno estaba considerando prohibir las armas para las personas transgénero, y durante su primer mandato, Trump emitió una regulación para prohibir los aceleradores de disparos, pero la Corte Suprema bloqueó la orden.
Los problemas aparecen también en el terreno electoral. Este mismo martes, el presidente visitó Des Moines, Iowa con la finalidad de apuntalar a su partido en las elecciones intermedias. Iowa es un estado que Trump ganó con un margen considerable mientras sus correligionarios apenas alcanzaron el triunfo. Por ejemplo, en el tercer distrito del estado, el presidente ganó por 4.5 puntos porcentuales, mientras que el representante Zach Nunn, cuyo escaño ha sido objeto de constantes ataques por parte de los demócratas, lo ganó por 3.9 puntos; y la representante republicana Mariannette Miller-Meeks conservó su escaño en 2024 por tan solo 798 votos, a pesar de que Trump ganó el distrito por aproximadamente 8 puntos.
Los republicanos de todo el espectro político llevan semanas advirtiéndole a la Casa Blanca que la agenda migratoria del presidente ha generado creciente inquietud entre los estadunidenses. Las encuestas ya comienzan a mostrar esa realidad, aún con los votantes republicanos. La última encuesta de Político es muy clara: 51%, incluido 31% de los votantes de Trump en 2024, afirma que no vale la pena arriesgar la vida de los manifestantes anti-ICE para aplicar las leyes migratorias. 41% opina que no vale la pena arriesgar la vida de los agentes de ICE. Solamente 34% considera que arriesgar la vida de los agentes es un precio que vale la pena pagar.
Finalmente, los republicanos del Senado están luchando por salvar un paquete económico que debe aprobarse antes del viernes de esta semana para evitar un cierre parcial del gobierno, pero están encontrando una fuerte resistencia de los demócratas que rechazan las acciones del ICE. Para evitar un nuevo cierre parcial del gobierno, Trump y los líderes demócratas deben alcanzar un acuerdo antes de que expiren los fondos para los departamentos de Guerra, Seguridad Nacional, Salud y Servicios Humanos.
Así las cosas, elecciones, financiamiento del gobierno, apoyo de grupos como la Asociación Nacional del Rifle, libertad de manifestación están siendo atravesado y afectado negativamente por las políticas antimigrantes de Donald Trump.

















