El exceso de velocidad y la falta de pericia del conductor de la pipa de gas LP de la empresa Silza fueron las causas directas de la volcadura y explosión ocurrida en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, siniestro que dejó hasta el momento 14 personas fallecidas y más de 90 heridas, según el peritaje oficial de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX).
El informe técnico de la Coordinación General de Servicios Periciales, elaborado por Arturo Martínez Castro y al que tuvo acceso El Sol de México, concluye que el chofer circulaba a 50 km/h, superando el límite permitido de 40 km/h en la glorieta conformada por la autopista México-Puebla y la autopista Texcoco-México.
“El conductor carecía de la capacidad técnica suficiente al momento del hecho, ya que no mantuvo el control direccional del tractocamión ni su carril de circulación”, indica el dictamen.
Sin fallas en el pavimento
El peritaje descartó que factores externos como el mal estado del asfalto o la presencia de baches hayan influido en el accidente. El pavimento se encontraba seco, con una pendiente de siete grados y sin obstáculos.
El choque ocurrió cuando el conductor perdió el control de la unidad y se impactó contra los parapetos de la glorieta. La colisión desvió la trayectoria de la pipa hacia la autopista Texcoco-México, provocando la volcadura y posterior explosión que arrasó con vehículos y viviendas cercanas.
Daños millonarios
El avalúo preliminar de daños materiales calcula pérdidas de más de 2 millones de pesos:
- Tractocamión International, modelo 2012: 1.4 millones de pesos.
- Contenedor tipo pipa: 600 mil pesos.
Ambos presentaban daños graves en carrocería, suspensión, dirección, rines y neumáticos, además de quedar prácticamente calcinados.
Investigación en curso
La FGJCDMX mantiene abierta la investigación para determinar la responsabilidad penal del conductor y de la empresa Silza, que podría enfrentar sanciones por el accidente más grave registrado este año en la capital.
Autoridades federales y locales evalúan endurecer los protocolos de seguridad en el transporte de materiales peligrosos tras esta tragedia que conmocionó a Iztapalapa y a todo el país.
















