La informalidad laboral en México alcanzó un nuevo pico al ubicarse en 54.9% de la población ocupada durante mayo de 2025, su nivel más alto desde octubre del año pasado, cuando se registró un 55.4%. Así lo revelan los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Este incremento refleja una tendencia al alza del trabajo informal en lo que va de 2024, con un crecimiento mensual de 0.2 puntos porcentuales. En cifras absolutas, 188,702 personas se incorporaron a esquemas laborales informales, mientras que 117,038 perdieron empleos formales.
Aumenta informalidad dentro de empresas formales
Contrario a lo que podría esperarse, el aumento en la informalidad no provino de la expansión de negocios informales. De hecho, la ocupación en unidades económicas sin registro legal disminuyó. El repunte se concentró en empresas formalmente constituidas y en dependencias de gobierno, donde se contrataron 308,000 personas bajo esquemas informales, marcando dos meses consecutivos de crecimiento en este rubro.
Esto significa que miles de trabajadores se encuentran laborando sin acceso a seguridad social, prestaciones legales ni estabilidad contractual, a pesar de estar empleados por entidades con registro legal.
Creación de empleo pierde fuerza
Si bien la economía mexicana logró generar 71,664 nuevos puestos de trabajo en mayo, esta cifra representa la cifra más baja en lo que va del año, lo que indica un enfriamiento en el ritmo de recuperación del empleo formal.
Paralelamente, la población desocupada aumentó en 132,962 personas, lo que llevó la tasa de desempleo de 2.5% a 2.7%, nivel similar al registrado en enero pasado. A pesar del repunte, esta cifra sigue siendo baja en términos históricos.
Desafío estructural para el mercado laboral
Los datos de la ENOE reflejan un desafío estructural persistente en el mercado laboral mexicano, donde la informalidad continúa siendo una válvula de escape ante la falta de empleo formal, incluso dentro de sectores regulados.
Expertos advierten que, sin una política integral para formalizar el empleo y fortalecer los derechos laborales, la precariedad laboral continuará limitando el desarrollo económico y social del país.


















