La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, canceló un encuentro programado con integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) este viernes, tras los disturbios ocurridos en los alrededores de Palacio Nacional, donde docentes agredieron a periodistas y afectaron la circulación en la zona.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum expresó su rechazo a los hechos de violencia protagonizados por miembros del magisterio, quienes habían sido notificados con anticipación sobre la reunión programada.

“Esa reunión estaba acordada desde días antes. No tendrían por qué haber golpeado a reporteros ni afectado, como afectaron, a muchos ciudadanos de la ciudad. Pero, ¿para qué hacen todo eso si ya sabían que se iban a reunir conmigo el viernes?”, cuestionó la mandataria.

La presidenta subrayó que, pese a los incidentes, el diálogo con la CNTE sigue abierto a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y otras instancias gubernamentales.

“Hay cosas que no están bien. El diálogo sigue abierto con la secretaria y el secretario de Educación”, añadió, en referencia a la interlocución que actualmente mantiene el gobierno con representantes sindicales del sector educativo.

Disturbios empañan la jornada

Los enfrentamientos se registraron horas antes de que Sheinbaum iniciara su conferencia matutina. Manifestantes de la CNTE se concentraron frente a Palacio Nacional para exigir atención directa de la presidenta, derivando en empujones, daños a instalaciones urbanas y agresiones contra comunicadores que cubrían la protesta.

Los hechos provocaron congestión vehicular, así como una fuerte movilización de elementos de seguridad, sin que hasta el momento se reporten personas detenidas. Organismos de derechos humanos y agrupaciones de periodistas condenaron los ataques contra medios de comunicación.

Exigen mejoras salariales y abrogación de reformas

La CNTE mantiene un plantón indefinido en el Zócalo capitalino desde hace semanas, en demanda de un aumento salarial justo, mejores condiciones laborales y la abrogación total de la reforma educativa vigente. Además, acusan falta de cumplimiento de acuerdos pactados en administraciones anteriores.

Aunque el Gobierno Federal ha reiterado su disposición al diálogo, los métodos de presión de la CNTE generan controversia tanto en la opinión pública como en sectores políticos, que exigen garantizar el derecho a la protesta sin violencia.