La extorsión en México registró un incremento de 59.6% en su incidencia por cada 100 mil habitantes en los últimos diez años, mientras que el número de víctimas aumentó 63.2% en el mismo periodo, de acuerdo con cifras oficiales del gobierno federal con corte al 31 de diciembre de 2025.

Según el documento “Cifras de delitos y víctimas por cada 100 mil habitantes 2015-2025. Instrumento para el Registro, Clasificación y Reporte de Delitos y las Víctimas CNSP/38/15”, emitido por el Centro Nacional de Información (CNI) del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en 2025 se contabilizaron 7.84 delitos de extorsión por cada 100 mil habitantes a nivel nacional, frente a 4.91 en 2015.

En cuanto al número de víctimas por cada 100 mil habitantes, la tasa pasó de 5.09 en 2015 a 8.31 en 2025, lo que confirma una tendencia sostenida al alza en este delito de alto impacto.

Extorsión en México: estados con mayor incidencia en 2025

El informe detalla que en 2025 Morelos ocupó el primer lugar en incidencia delictiva por extorsión, con 20.38 casos por cada 100 mil habitantes. Le siguieron Guanajuato (19.50), Ciudad de México (18.55), Colima (18.51) y Baja California Sur (15.26).

Respecto al número de víctimas, Guanajuato encabezó la lista con 22.29 por cada 100 mil habitantes, seguido de Morelos (20.52), Ciudad de México (19.09), Colima (18.51) y Nuevo León (15.45).

El documento precisa que las cifras corresponden a presuntos delitos registrados en carpetas de investigación iniciadas en agencias del Ministerio Público y reportadas por las fiscalías y procuradurías de las 32 entidades federativas, responsables de la veracidad y actualización de la información.

Aumento en el primer año completo del nuevo gobierno

Entre 2024 —último año completo de la administración anterior— y 2025 —primer año completo del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo— la incidencia de extorsión aumentó 1.2%, al pasar de 7.74 a 7.84 delitos por cada 100 mil habitantes.

Aunque el incremento anual fue moderado, el balance de la última década muestra un crecimiento significativo de este delito, que impacta principalmente a comerciantes, empresarios y ciudadanos mediante amenazas, cobros ilegales y presiones económicas.

La evolución de las cifras coloca a la extorsión como uno de los delitos que mayores retos plantea en materia de seguridad pública y combate al crimen organizado en México, especialmente en entidades con tasas que triplican el promedio nacional.