La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que instruyó al canciller Juan Ramón de la Fuente a solicitar información formal al Departamento de Estado de Estados Unidos para conocer con precisión los alcances de los aranceles que el presidente Donald Trump podría imponer a países que suministren petróleo a Cuba.
Durante su conferencia, la mandataria explicó que el gobierno mexicano esperará la definición final del decreto anunciado por Washington antes de determinar la forma en que México continuará brindando apoyo a la isla, con el objetivo de evitar una crisis humanitaria sin poner en riesgo la estabilidad económica del país.
“Tenemos que saber los alcances porque tampoco queremos poner en riesgo a nuestro país en términos de los aranceles; queremos saber exactamente cuáles serían las implicaciones”, señaló Sheinbaum al ser cuestionada sobre la posibilidad de suspender los envíos de apoyo a Cuba.
La presidenta subrayó que la eventual aplicación de aranceles a los países que suministran petróleo a la isla podría tener consecuencias graves para la población cubana, al afectar directamente servicios esenciales como hospitales, alimentación y transporte.
“La aplicación de aranceles a países que suministran petróleo a Cuba podría desencadenar una crisis humanitaria de gran alcance, afectando directamente a hospitales, la alimentación y otros servicios básicos del pueblo cubano, una situación que debe evitarse mediante el respeto al derecho internacional”, afirmó.
México se ha convertido en uno de los principales proveedores de crudo a Cuba, luego de la interrupción de envíos desde otros países, y el propio gobierno mexicano ha reiterado que dichos suministros se realizan tanto como ayuda humanitaria como mediante acuerdos comerciales entre Pemex y el gobierno cubano.
Sheinbaum insistió en que su administración actuará con responsabilidad diplomática, privilegiando el diálogo y la legalidad internacional, mientras se evalúan los impactos reales de las medidas anunciadas por la Casa Blanca en el marco de la creciente presión de Estados Unidos sobre La Habana.

















