La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ordenó el retiro preventivo de diversos lotes de leche infantil comercializados en México, tras detectar la posible presencia de cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus que puede provocar vómitos y diarrea, especialmente en lactantes.

La medida sanitaria se activó como parte de un protocolo internacional de seguridad e involucra productos de las marcas Alula, comercializada por Sanulac Nutrición México, así como Nestlé, informó la autoridad.

Lotes específicos bajo alerta sanitaria

Cofepris exhortó a madres, padres y cuidadores a no adquirir ni consumir los productos ALULA® GOLD y ALULA® GOLD COMFORT, en cualquiera de sus presentaciones, correspondientes a los lotes y fechas de caducidad específicas que ya fueron difundidas por la dependencia.

Por su parte, Sanulac México aclaró que el retiro es voluntario y de carácter preventivo, y precisó que la medida aplica únicamente a los lotes enlistados, mientras que el resto de sus productos puede consumirse con normalidad.

Riesgos asociados a la cereulida

La cereulida es una toxina altamente resistente al calor, por lo que no se elimina al hervir el agua ni al preparar el biberón. Su ingestión puede ocasionar vómitos súbitos, diarrea, náuseas y dolor abdominal, generalmente entre una y seis horas después del consumo, con mayor riesgo en bebés y niños pequeños.

De acuerdo con la información disponible, los análisis iniciales del ingrediente omega 6 ARA no arrojaron resultados positivos; sin embargo, pruebas posteriores realizadas al producto ya reconstituido confirmaron la presencia de la toxina, lo que llevó a la activación inmediata de los protocolos de seguridad.

Sin casos reportados en México

Hasta el momento, no se han registrado afectaciones a la salud en México, según informaron las empresas involucradas y la autoridad sanitaria. No obstante, Cofepris reiteró el llamado a la población a mantenerse informada a través de canales oficiales y a reportar cualquier reacción adversa relacionada con el consumo de estos productos.

La dependencia señaló que continuará con la vigilancia sanitaria para garantizar la seguridad de los alimentos dirigidos a la población infantil.