En el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido el 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, Tijuana, hubo dos disparos, pero ninguno fue realizado por Mario Aburto, aseguró este lunes el abogado Jesús González Schmal, defensor del presunto autor material del magnicidio.

La declaración del abogado surge tras la detención de Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), señalado como el presunto segundo tirador que habría participado en el crimen del entonces candidato presidencial del PRI.

“Sánchez Ortega era un miembro destacado del Cisen, y me parece que verdaderamente estuvo dirigiendo la conspiración que se armó aquel día en Tijuana”, señaló González Schmal en entrevista con la periodista Azucena Uresti.

De acuerdo con el testimonio de Mario Aburto, citado por su defensa, uno de los disparos fue realizado por un sicario conocido como “El Ruco”, quien fue asesinado al día siguiente del magnicidio, el 24 de marzo de 1994, en un taller mecánico en la misma ciudad fronteriza.

El abogado insistió en que las nuevas investigaciones y detenciones podrían abrir una oportunidad para esclarecer la verdad histórica del caso Colosio, considerado uno de los episodios más impactantes en la historia política de México.

“Esto nos hace mantenernos optimistas en que México pueda sanar una herida que sigue siendo, desde el punto de vista político, profundamente trascendente”, afirmó González Schmal.

El magnicidio de Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ha permanecido por más de tres décadas rodeado de versiones encontradas, teorías de conspiración y demandas de justicia, en medio de cuestionamientos a la versión oficial que señaló a Aburto como único responsable.