La tensión diplomática entre Colombia y Estados Unidos escaló este lunes luego de que el presidente Gustavo Petro llamara a consultas al embajador colombiano en Washington, Daniel García Peña, tras el anuncio del mandatario estadounidense Donald Trump de suspender la ayuda financiera a Colombia por supuestamente “fomentar” la producción de drogas.

En un comunicado oficial, la Cancillería de Colombia confirmó que el embajador “ya se encuentra en Bogotá” y que en las próximas horas se informarán las decisiones adoptadas por el gobierno nacional ante esta nueva crisis bilateral.

La medida marca un nuevo punto de quiebre en las relaciones entre ambos países, tradicionalmente aliados, pero que han entrado en un periodo de tensión desde la llegada simultánea de Trump a la Casa Blanca y de Petro al poder, el primer presidente de izquierda en la historia colombiana.

El anuncio de Trump fue realizado el domingo, cuando el presidente estadounidense declaró la suspensión inmediata de los “pagos” y “subvenciones” destinadas a Colombia, acusando a Petro de ser un “líder narcotraficante” y de “permitir la expansión de los cultivos de coca”.

El mensaje fue seguido por declaraciones del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien informó sobre un ataque militar ocurrido el 17 de octubre en aguas internacionales del Caribe, donde murieron tres supuestos integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Washington sostiene que estas operaciones forman parte de su ofensiva contra el narcotráfico en la región, iniciada en agosto con el despliegue de buques de guerra estadounidenses.

Desde Bogotá, el gobierno colombiano rechazó las acusaciones y aseguró que Colombia mantiene una política antidrogas soberana, orientada a la sustitución de cultivos y al desarrollo rural integral, en línea con los acuerdos de paz.

Con la suspensión de la ayuda estadounidense —estimada en más de 450 millones de dólares anuales—, expertos advierten que podrían verse afectados programas conjuntos en seguridad, inteligencia y cooperación para el desarrollo.

El presidente Petro, por su parte, ha insistido en que “Colombia no será más el brazo armado de una guerra fracasada contra las drogas”, reiterando su llamado a una política global basada en la regulación y el enfoque social.