La policía francesa realizó este martes un registro en las oficinas de la red social X, propiedad del empresario Elon Musk, como parte de una investigación judicial que analiza presuntas irregularidades relacionadas con el uso de algoritmos, manejo de datos y el funcionamiento de su inteligencia artificial, informó la Fiscalía de París.

De acuerdo con las autoridades, el caso forma parte de una indagatoria que lleva aproximadamente un año y que inicialmente se centraba en el presunto abuso de algoritmos y la extracción fraudulenta de datos por parte de la plataforma o sus directivos.

Sin embargo, la investigación se amplió tras diversas quejas relacionadas con el desempeño del chatbot de inteligencia artificial Grok, desarrollado por la empresa tecnológica. Las autoridades también analizan posibles delitos vinculados con la difusión de material ilegal, incluyendo la presunta complicidad en la posesión y distribución de contenido pornográfico infantil, así como la vulneración de derechos de imagen mediante el uso de ultrafalsos de contenido sexual explícito.

Como parte del proceso, la fiscalía citó a Elon Musk y a la exdirectora ejecutiva de X, Linda Yaccarino, a comparecer en una audiencia programada para el 20 de abril. Otros empleados de la compañía también fueron llamados a declarar en calidad de testigos.

Hasta el momento, la empresa X no ha emitido una postura oficial sobre el operativo policial ni sobre la ampliación de la investigación. No obstante, en julio pasado, Musk rechazó las acusaciones iniciales y sostuvo que los fiscales franceses estaban impulsando una “investigación penal con motivaciones políticas”.

La Fiscalía de París señaló que el objetivo del proceso es garantizar que la plataforma digital cumpla con la legislación vigente en Francia, al tratarse de un servicio que opera dentro del territorio nacional.

La investigación es encabezada por la unidad de delitos informáticos de la fiscalía francesa, en coordinación con la policía del país y la agencia europea de cooperación policial Europol, lo que refleja la dimensión internacional del caso y el creciente escrutinio sobre las grandes plataformas tecnológicas y el uso de inteligencia artificial.