La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció este lunes el inicio de un nuevo acuerdo de cooperación entre México y Estados Unidos para frenar el tráfico ilegal de armas hacia territorio nacional, fenómeno que cada año introduce más de 200 mil armas de fuego al país.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum calificó la iniciativa como “un acuerdo muy importante”, al destacar que por primera vez el gobierno estadounidense se comprometió a realizar operativos en su propio territorio para detener el flujo de armamento hacia México.
El convenio, denominado Misión Cortafuegos, fue presentado tras la primera reunión del Grupo de Implementación de Seguridad, celebrada en McAllen, Texas, con la participación de representantes de seis dependencias de ambos gobiernos.
“Por primera vez, Estados Unidos reconoce que tiene que hacer operativos para controlar el tráfico ilegal de armas hacia México”, subrayó la presidenta.
Tecnología para rastrear armas
El acuerdo contempla la expansión del uso de eTrace, plataforma administrada por la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), que permitirá al Gobierno mexicano y a las 32 entidades federativas rastrear el origen de cada arma decomisada.
Asimismo, se incorporará tecnología de imágenes balísticas para identificar fabricantes, distribuidores y armerías responsables de la venta ilegal de armas que terminan en manos del crimen organizado.
Sheinbaum recordó que en el pasado se realizaron operativos fallidos, como “Rápido y Furioso”, donde armas supuestamente controladas terminaron en poder de la delincuencia organizada. “Ahora es una visión completamente distinta”, enfatizó.
Impacto del tráfico de armas en México
De acuerdo con datos oficiales, alrededor del 75% de las armas incautadas en México provienen de Estados Unidos, lo que refuerza la necesidad de cooperación binacional. El gobierno federal estima que este flujo armamentista alimenta la violencia e incrementa la capacidad de fuego de los grupos criminales.
Con Misión Cortafuegos, México busca reducir significativamente la entrada de armas y fortalecer los mecanismos de seguridad conjunta, al tiempo que se establece una nueva etapa en la relación bilateral en materia de seguridad.
















