El exsenador Gustavo Bolívar lanzó este lunes una fuerte advertencia sobre la consulta interna del Pacto Histórico, programada para octubre, asegurando que existe un alto riesgo de que el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, se quede con la victoria si los candidatos Carolina Corcho e Iván Cepeda no logran unificar fuerzas.

En declaraciones recientes, Bolívar —quien ya oficializó su respaldo a la campaña de Iván Cepeda— criticó la participación de Quintero en el proceso, al considerar que se trata de un “personaje muy cuestionado” e “imputado por corrupción”, lo que pone en riesgo el rumbo del progresismo en Colombia.

“Mi alerta desde hace ya más de un mes es: cuidado, que la consulta del Pacto Histórico, la consulta de la izquierda, la puede ganar la derecha”, expresó Bolívar.

Señalamientos contra Daniel Quintero

El exsenador denunció que la llegada de Quintero “dinamitó” el proceso de unidad que venía construyendo la izquierda con campañas austeras, de bajo presupuesto y enfocadas en las bases sociales. Según Bolívar, el exalcalde de Medellín estaría tejiendo alianzas con partidos ajenos al Pacto Histórico, lo que podría desequilibrar la consulta.

“De repente aparece este montón de cosas y un personaje muy cuestionado, además imputado por corrupción, que empieza a hacer alianzas por todo el país con partidos que no son del Pacto Histórico”, señaló.

Urgencia de unidad

Bolívar insistió en que la única vía para frenar el avance de Quintero es la unión inmediata entre Cepeda y Corcho.
“Si ellos dos no se unen —y lo digo acá hoy por primera vez—, nos gana Quintero, y el trabajo de tres, cuatro décadas de la izquierda se le entrega a esos sectores oscuros”, advirtió.

Un Pacto en riesgo

Aunque se apartó de la contienda, Bolívar aseguró que seguirá vigilante frente a la consulta, pues considera que está en juego el proyecto político que la izquierda ha construido durante décadas en Colombia.

La advertencia del exsenador reabre el debate sobre la fragilidad interna del Pacto Histórico y la necesidad de definir una estrategia común para evitar que la consulta se convierta en un escenario de fractura política.