El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, abrió este martes la Asamblea General de Naciones Unidas con un discurso contundente en el que advirtió que la autoridad del organismo “está en jaque” frente al avance de “fuerzas antidemocráticas” que se manifiestan en atentados contra la soberanía, sanciones arbitrarias e intervenciones unilaterales.
“Los ideales que inspiraron a sus fundadores están amenazados como nunca antes en su historia. Cuando la sociedad internacional vacila en la defensa de la paz, las consecuencias son trágicas”, afirmó Lula, arrancando los aplausos de los delegados.
“Nuestra democracia y nuestra soberanía son innegociables. Seguiremos como nación independiente y como pueblo libre de cualquier tipo de tutela”.
Desigualdad, pobreza y cambio climático, otros frentes
El presidente brasileño también señaló que las amenazas a la democracia tienen múltiples rostros: desigualdad de género, pobreza, hambre, problemas de salud, educación y vivienda, además del impacto del cambio climático y la persecución a migrantes.
Pidió un cambio de paradigma global que priorice el desarrollo sobre el conflicto, con medidas como aliviar la deuda externa de los países más pobres y establecer impuestos más altos a los “súper ricos”.
América Latina como región de paz
Lula reiteró que América Latina es un continente libre de armas de destrucción masiva y conflictos étnico-religiosos, aunque reconoció la violencia ligada al narcotráfico. En cuanto a conflictos internacionales, insistió en que no hay salidas militares, ya sea en Ucrania o Venezuela, y reclamó soluciones realistas que consideren las preocupaciones de todas las partes.
Crítica a Israel por la guerra en Gaza
En uno de los momentos más aplaudidos de su discurso, Lula denunció la violencia en Medio Oriente y señaló que Palestina es el ejemplo más claro de uso desproporcionado e ilegal de la fuerza.
“Los atentados de Hamás del 7 de octubre son indefendibles, pero no justifican el genocidio en curso en Gaza. Bajo los escombros están enterrados mujeres y niños inocentes, el Derecho Internacional y el mito de la superioridad moral de Occidente. Esta masacre no sucedería sin la complicidad de quienes podrían evitarlo”, sentenció.
Lula pide reformas y más compromiso internacional
Con su discurso, Lula reforzó su papel como voz crítica del Sur Global, defendiendo una ONU más fuerte, capaz de frenar la violencia y garantizar la justicia social.
La Asamblea General de la ONU continuará esta semana con intervenciones de líderes de todo el mundo, en un contexto marcado por los conflictos armados, la crisis climática y las tensiones comerciales internacionales.


















