La captura de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco y señalado como presunto líder del grupo criminal La Barredora, abrió un nuevo capítulo en la lucha internacional contra el crimen organizado.

Bermúdez, apodado como “El Abuelo”, fue detenido en Asunción, Paraguay, y enfrenta en México acusaciones por asociación delictuosa, extorsión y secuestro. Sin embargo, el exfuncionario insiste en que es víctima de una “persecución política”, según reveló la revista Proceso.

Intentos de frenar las investigaciones

Antes de su detención, Bermúdez trató de frenar las acciones judiciales con un amparo federal. En agosto de 2025 buscó revertir el aseguramiento de una propiedad en Villahermosa, ejecutado por la Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGE).

En su recurso, el exfuncionario alegó que el aseguramiento de su inmueble formaba parte de un hostigamiento político contra él y su familia:

“Se ha visto injustamente envuelta en una persecución política al grado que el pasado 1 de agosto (…) autoridades adscritas a la Fiscalía ejecutaron una orden de cateo en el citado inmueble, además de haber asegurado el inmueble de referencia”, expuso en su escrito.

El juez de Distrito le concedió únicamente una suspensión provisional, que ordenaba a las autoridades tabasqueñas no dilapidar ni destruir la propiedad durante el proceso.

Tribunal confirma negativa de amparo

No obstante, el 9 de septiembre, el Tribunal Colegiado en Materia Penal de Tabasco resolvió por unanimidad mantener la medida de aseguramiento.

En su fallo, los magistrados concluyeron que:

“No procede conceder la suspensión con los efectos solicitados respecto del aseguramiento del bien (…) ya que deriva de la ejecución de una técnica de investigación, no susceptible de suspenderse”.

Con este revés judicial, Bermúdez quedó sin posibilidad de recuperar la propiedad mientras avanzan las investigaciones.

Cooperación internacional en la mira

La detención del exsecretario en Paraguay se interpreta como un movimiento clave en la cooperación internacional contra el crimen organizado, pues refuerza la coordinación entre autoridades mexicanas y extranjeras.

En los próximos días, México podría formalizar la solicitud de extradición, lo que marcará un nuevo episodio en uno de los casos de mayor repercusión política y judicial en Tabasco.