El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, reafirmó el pasado viernes su compromiso de defender el Lago de Chapala, principal fuente de abastecimiento de agua para el Área Metropolitana de Guadalajara, frente al proyecto del acueducto que el Gobierno de Guanajuato planea construir desde la presa Solís.
Aunque reconoció estar dispuesto a dialogar con su homóloga de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, aclaró que hasta el momento no ha recibido ninguna solicitud de reunión.
“La gobernadora no me ha solicitado cita, yo estoy a su disposición para entablar un diálogo. Estuvimos sentados codo con codo en la Reunión Nacional de Seguridad y no hubo una solicitud. Mi deber es defender a Chapala, ese es mi deber como gobernador de Jalisco y no estoy de acuerdo con el acueducto”, sostuvo Lemus.
Más de 5 mil amparos contra la obra
El mandatario jalisciense informó que la ciudadanía ha promovido más de cinco mil amparos en contra del acueducto, lo que refleja la inconformidad social ante una obra que —según señaló— afectará los desfogues de agua hacia Chapala y, por ende, al suministro que recibe 60% del Área Metropolitana de Guadalajara.
Además, Lemus reveló que ya expuso directamente la problemática al Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), apelando a la importancia cultural y ambiental del lago.
“Le hice saber que no estamos de acuerdo con este acueducto porque afectará a Chapala. Usted es una persona comprometida con los pueblos originarios y Chapala tiene sitios sagrados por pueblos originarios. Le pedí que nos ayude a cuidar Chapala”, detalló.
Defensa del agua de Jalisco
El gobernador emecista reiteró que mantendrá una postura firme en la defensa del lago y del derecho de los jaliscienses al agua. Subrayó que cualquier acción que ponga en riesgo el equilibrio ecológico y el abasto del recurso será enfrentada legal y políticamente.
El proyecto del acueducto de la presa Solís, impulsado por Guanajuato, busca abastecer a municipios de ese estado; sin embargo, su construcción ha detonado una fuerte controversia regional al considerarse que impactará directamente al Lago de Chapala, el cuerpo de agua dulce más grande de México.
















