El presidente Xi Jinping logró un histórico acuerdo con los países miembros de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) para establecer un nuevo banco de desarrollo, concretando un proyecto que China había impulsado desde hace más de una década.

Al término de la cumbre de dos días en la ciudad portuaria de Tianjin, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, informó que la iniciativa permitirá fortalecer la infraestructura y el desarrollo socioeconómico en los países miembros de la OCS.

“La iniciativa de crear un banco de desarrollo de la OCS hace más de 10 años por parte de China finalmente se ha materializado”, señaló Wang durante una conferencia de prensa conjunta con el secretario general de la OCS, Nurlan Yermekbayev.

El anuncio representa una victoria diplomática para Beijing, que desde 2010 buscaba establecer un banco regional propio. Previamente, Rusia se había mostrado renuente a la propuesta y sugirió que China se integrara a un banco de desarrollo controlado por Moscú.

Durante la cumbre, Xi Jinping destacó la importancia de crear el banco “lo antes posible” y reforzó su apuesta por una Iniciativa de Gobernanza Global, criticando el monopolio de la gobernanza internacional ejercido por un reducido grupo de países.

Aunque aún no se han dado a conocer detalles sobre el funcionamiento del banco, su creación evidencia la creciente influencia de China en la cooperación económica y financiera internacional, así como su capacidad para liderar proyectos regionales estratégicos.