A casi once años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, familiares y organizaciones sociales intensifican su exigencia al Ejército Mexicano para que entregue 800 folios que, aseguran, contienen información clave sobre el paradero de los jóvenes.
Durante movilizaciones recientes en Guerrero y la Ciudad de México, madres y padres de los normalistas pidieron a la presidenta Claudia Sheinbaum y a las autoridades federales avanzar en la investigación de uno de los casos más emblemáticos de desaparición forzada en México.
María de Jesús Tlatempa Bello, madre de uno de los desaparecidos, afirmó en un mitin en Iguala que los documentos en posesión del Ejército “tienen evidencias, pruebas, nombres y lugares para seguir en esas líneas de investigación, que hasta hoy estamos en espera que se lleven a cabo para saber el paradero de nuestros hijos”.
La demanda se dirige directamente a la presidenta Sheinbaum, a quien los familiares consideran responsable de garantizar la transparencia y cooperación de las fuerzas armadas en el esclarecimiento del caso.
Las movilizaciones se llevaron a cabo en sitios simbólicos de Iguala, como los obeliscos donde fueron asesinados los estudiantes Julio César Mondragón Fontés, Daniel Solís Gallardo y Julio César Ramírez Nava. Participaron integrantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), estudiantes de la Normal de Ayotzinapa y miembros del Bloque Democrático de Organizaciones de Iguala, quienes realizaron la 131 acción global por Ayotzinapa.
Las actividades incluyeron mítines, colocación de ofrendas florales y consignas que recordaron la fecha de la desaparición y asesinato de los normalistas, reafirmando la exigencia de justicia y esclarecimiento que persiste a más de una década del suceso.
















