Este viernes inició la ampliación del contraflujo sobre la avenida López Mateos, una de las principales vialidades de la ciudad, por la que circulan más de 100 mil vehículos diariamente. La medida tiene como objetivo mejorar la fluidez vehicular y reducir los embotellamientos en puntos críticos de la vía.

Desde antes de las 6:00 de la mañana, elementos de la Policía Vial comenzaron a instalar bolardos que delimitan la nueva segmentación de los carriles. La ampliación contempla tres kilómetros adicionales al operativo que operaba desde el pasado 6 de diciembre, extendiéndose desde el fraccionamiento El Palomar hasta la calle Tizoc, metros antes de Lázaro Cárdenas.

El comisario general de la Policía Vial, Jorge Arizpe García, señaló que la medida ya está en operación y funciona correctamente: “La gente sí puso atención a los medios de comunicación y las redes sociales. El contraflujo ya tiene tres kilómetros más, ahora empieza aquí en el Palomar y termina en la calle Tizoc”.

Los conductores deben tomar precauciones al circular por la nueva sección, que aprovecha un espacio entre el camellón y el muro de contención, y reducir la velocidad al incorporarse. Además, se recordó que esta vía no tiene salidas hacia las incorporaciones del Periférico, por lo que está destinada únicamente a quienes se dirigen hacia el norte de la ciudad, incluyendo zonas como Las Fuentes, La Calma y Mariano Otero.

Aunque algunos automovilistas todavía mostraban nerviosismo al cambiar de carriles, el contraflujo promete aliviar la congestión y mejorar la movilidad sobre esta avenida estratégica, beneficiando tanto a residentes como a quienes transitan por la zona diariamente.