El senador Gerardo Fernández Noroña enfrenta nuevas dudas sobre la compra de su casa de 12 millones de pesos en Tepoztlán, Morelos, luego de que sus declaraciones patrimoniales señalaran que obtiene 188 mil pesos mensuales por sus transmisiones en YouTube, cifra que no coincide con la realidad de sus métricas en la plataforma.

De acuerdo con información de Grupo Reforma, los videos y transmisiones del legislador de Morena están muy lejos de alcanzar los niveles de visualización necesarios para justificar dichos ingresos.

Las cuentas de YouTube y la mansión en Tepoztlán

Según especialistas, para generar 188 mil pesos al mes en YouTube, Fernández Noroña tendría que registrar al menos 6.8 millones de vistas mensuales, considerando que la plataforma paga en promedio 27.50 pesos por cada mil reproducciones, dependiendo del tipo de anuncios y audiencia.

No obstante, en los últimos 30 días, el senador publicó 4 videos y realizó 29 transmisiones en vivo, que acumularon en total 492 mil vistas, según cifras oficiales de la propia plataforma. Esto representaría un ingreso aproximado de 13 mil 551 pesos, es decir, apenas 7.2% de lo que declaró percibir.

El salario y otros ingresos

Noroña justificó la adquisición del inmueble con sus ingresos como senador —que ascienden a 260 mil pesos mensuales—, su pensión del Bienestar (tiene 65 años) y los recursos que asegura recibir por YouTube, además de colaboraciones en medios de comunicación.

El legislador, sin embargo, enfrenta críticas por presuntamente inflar sus ingresos digitales, lo que ha reavivado las dudas en torno a la transparencia de sus finanzas personales y la congruencia con el discurso de austeridad republicana que sostiene Morena.

Polémica creciente

La compra de la propiedad de 1,200 metros cuadrados en Tepoztlán, registrada hace nueve meses, colocó al senador nuevamente en el centro de la polémica. En sus propias palabras, se trata de una inversión legítima que ha mostrado públicamente en redes sociales y que asegura está “pagando a crédito”.

No obstante, las cifras de YouTube exhiben una contradicción evidente que alimenta el debate sobre si Fernández Noroña ha reportado con veracidad el origen de sus recursos.