El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reconoció este miércoles que el Cártel de Sinaloa no está desarticulado, a pesar de los recientes golpes contra sus líderes históricos.
En conferencia, García Harfuch explicó que la organización criminal mantiene varias facciones y figuras de mando, aunque debilitadas, y nunca ha contado con un líder único, sino con una estructura descentralizada que incluye distintos capos. Entre ellos mencionó a Ismael “El Mayo” Zambada, Joaquín “El Chapo” Guzmán, así como a los hijos del Chapo, incluido “El Guano” y “El Chapo” Isidro.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió a los recientes señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre los bienes y recursos vinculados a Zambada, aclarando que se trata de estimaciones derivadas de investigaciones estadounidenses.
“Si hubiera una incautación de recursos, pediríamos que se aplicara a la población más vulnerable. Por eso existe el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, que ha destinado bienes confiscados al equipamiento médico del IMSS-Bienestar”, dijo la mandataria.
Respecto a posibles vínculos de políticos, policías o militares con el narcotráfico, Sheinbaum subrayó que hasta el momento no existe evidencia contra ningún funcionario público ni miembros del Ejército o la Marina, pero garantizó que de encontrarse irregularidades, no se cubrirá a nadie.
Con estas declaraciones, las autoridades mexicanas insisten en que, aunque el Cártel de Sinaloa ha recibido golpes importantes, su estructura criminal sigue activa y operativa, por lo que continúan los operativos de seguridad y vigilancia en distintas regiones del país.
















