La Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) ha logrado un hito en la historia científica y tecnológica del país al recibir una concesión nacional para lanzar un satélite con fines de monitoreo volcánico, convirtiéndose en la única institución latinoamericana seleccionada entre 19 solicitudes a nivel internacional.
El proyecto, denominado GXIBA, tiene como eje central el lanzamiento del nanosatélite GXIBA-1, el cual será desplegado desde la Estación Espacial Internacional (EEI) en los próximos tres años, tras la aprobación del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y organismos internacionales como la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).
La misión de este nanosatélite será generar datos científicos sobre la actividad volcánica en México, país que cuenta con más de 2,000 sitios geológicos volcánicos identificados, aunque solo alrededor de 40 son considerados activos y prioritarios para vigilancia continua. Esta información será utilizada por la comunidad académica de la UPAEP y estará disponible, de ser autorizado, para otras instancias nacionales e internacionales.
Un avance científico y estratégico para México
La concesión social otorgada por el IFT fue reconocida como un “hito” en la experiencia satelital mexicana, no solo por la innovación tecnológica, sino también porque reactiva el interés del Estado mexicano en los recursos orbitales, un sector que había permanecido rezagado en los últimos años.
El satélite utilizará un canal en la frecuencia de los 437.300 MHz, asignado con apoyo de la Unión Internacional de Radioaficionados. Su desarrollo inició hace más de cinco años, con base en esfuerzos de investigación de estudiantes y docentes de la universidad poblana.
Reconocimiento internacional
El proyecto de la UPAEP fue la única propuesta aprobada de América Latina entre las 19 solicitudes globales que analizaron organismos internacionales de telecomunicaciones, lo que posiciona a México como un actor emergente en el campo de los nanosatélites con fines científicos.
Además, este será el segundo nanosatélite mexicano en ser enviado al espacio desde la EEI, lo que refuerza el papel de las universidades en el impulso a la investigación espacial y la protección civil mediante tecnologías de vanguardia.
Impacto nacional
El GXIBA-1 servirá para reforzar la vigilancia y análisis de volcanes, lo cual tiene implicaciones directas en materia de prevención de desastres naturales y gestión de riesgos. El Lago de Chapala, la Sierra Negra, el Popocatépetl y otros puntos clave podrían beneficiarse con monitoreos más frecuentes y precisos.
Este tipo de iniciativas reafirman la capacidad de la comunidad científica mexicana y su potencial para contribuir al desarrollo de soluciones tecnológicas que impactan directamente en la seguridad y conocimiento del entorno natural del país.
















