El recién anunciado acueducto desde la Presa Solís hacia León, Guanajuato, incluido en el Plan Nacional Hídrico 2024-2030 del gobierno de Claudia Sheinbaum, ha encendido las alertas en Jalisco por su posible impacto negativo en el Lago de Chapala, principal fuente de abastecimiento para más del 60% del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).

Aunque en la administración pasada se concluyó la Presa El Zapotillo bajo un nuevo acuerdo que garantizó el uso exclusivo del agua para Jalisco, evitando inundar comunidades alteñas y excluyendo a León del suministro, la nueva propuesta federal pone nuevamente en juego el equilibrio hídrico regional.

¿Por qué el proyecto preocupa a Jalisco?

La Presa Solís, ubicada en Guanajuato, es la más grande de la Cuenca Lerma-Chapala, y según los acuerdos vigentes, cuando rebasa su capacidad, debe desfogar agua hacia el Lago de Chapala. Este flujo es clave para mantener el nivel del vaso lacustre, especialmente en temporadas de sequía, cuando el lago sufre sus peores reducciones.

El nuevo acueducto plantea redirigir ese excedente hacia la ciudad de León, con el fin de abastecer entre 2 y 3.5 millones de personas en esa ciudad y otros municipios del corredor industrial del Bajío. Sin embargo, esto podría reducir significativamente el aporte hacia Chapala, dejando a Guadalajara en una situación crítica de suministro.

“El ingreso de León en el reparto complicará y limitará el flujo actual hacia Chapala”, advirtió Rodrigo Flores Elizondo, investigador del ITESO.

Falta de consulta y riesgos legales

Uno de los puntos más sensibles es que el Gobierno de Guanajuato está promoviendo la obra sin consultar a los usuarios, ni a los estados involucrados en la región hidrográfica, una práctica que viola los principios de gobernanza hídrica y pone en riesgo la legalidad y legitimidad del proyecto.

La Asociación Mexicana de Hidráulica solicitó a las autoridades que se restablezca el grupo de seguimiento y evaluación del Consejo de Cuenca Lerma-Chapala, con el objetivo de revisar a fondo los números, escenarios de abastecimiento y reglas de operación.

“Es urgente que se garantice que la fórmula de reparto no será alterada”, advirtieron especialistas en una reunión con Ernesto Marroquín Álvarez, secretario de Gestión Integral del Agua de Jalisco, y Gustavo Ernesto Figueroa Cuevas, delegado de la Conagua en el estado.

¿Repetir el conflicto de El Zapotillo?

El antecedente inmediato es claro: el polémico proyecto de El Zapotillo, que pretendía llevar agua a León, fue reformulado tras años de resistencia social, estudios técnicos y negociaciones políticas. El nuevo acuerdo firmado en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador dejó claro que el agua sería solo para Jalisco.

Con el nuevo acueducto desde la Presa Solís, las tensiones entre Jalisco y Guanajuato podrían reavivarse, ahora bajo el argumento de “estrategia nacional”.