El ingreso ilegal de ganado por la frontera sur de México representa un riesgo crítico para la salud animal y la seguridad agropecuaria nacional, especialmente por la propagación del gusano barrenador, una plaga que ha impactado severamente al sector ganadero.

Según un estudio del Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques, del Senado de la República, cada año ingresan al sureste mexicano aproximadamente 800 mil cabezas de ganado de manera ilícita. Este flujo irregular está estrechamente vinculado a un mercado negro de aretes de identificación ganadera, falsificados o mal utilizados, que burlan los controles del Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado (SINIIGA).

“Estos aretes permiten la entrada de animales que podrían no cumplir con las normas sanitarias establecidas por las autoridades, representando un riesgo para la salud animal”, advierte el estudio.

Gusano barrenador: plaga reintroducida con alto impacto económico

Desde noviembre de 2024, el gusano barrenador del ganado, causado por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, se reintrodujo en el sureste mexicano. Esta plaga carnívora se alimenta de la carne viva de los mamíferos, generando heridas severas y, en muchos casos, la muerte del animal.

Su propagación llevó al Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) a cerrar la frontera a las exportaciones de ganado mexicano en pie el pasado 11 de mayo. Las consecuencias económicas fueron inmediatas: 11.4 millones de dólares en pérdidas diarias, de acuerdo con el Consejo Nacional Agropecuario (CNA).

Reapertura gradual y colaboración binacional

Aunque la restricción fronteriza iba a durar solo 15 días, el cierre se extendió casi dos meses. El 7 de julio se reanudaron exportaciones en la frontera de Agua Prieta, Sonora, y otras cuatro aduanas se abrirán de manera escalonada:

  • 14 de julio: Puerto Palomas, Chihuahua.
  • 21 de julio: San Jerónimo, Chihuahua.
  • 18 de agosto: Acuña, Coahuila.
  • 15 de septiembre: Colombia, Nuevo León.

Llamado a reforzar controles y trazabilidad

El estudio del Senado enfatiza que, además de mantener la cooperación técnica con Estados Unidos, México debe atender de forma urgente el tráfico ilegal de ganado, mediante mecanismos de control como:

  • Fortalecimiento del monitoreo fronterizo.
  • Verificación de documentación sanitaria y aretes ganaderos.
  • Control estricto de la movilización y trazabilidad.
  • Vigilancia de fauna silvestre como murciélagos y cerdos salvajes.

Expertos en sanidad animal coinciden en que sin un control efectivo en la frontera sur, la erradicación de esta plaga será mucho más difícil, y podrían repetirse cierres comerciales que perjudiquen aún más al sector.