En una decisión histórica, los 32 países miembros de la OTAN acordaron este martes durante la cumbre celebrada en La Haya elevar su inversión en defensa al 5 % del Producto Interno Bruto (PIB) antes del año 2035, como respuesta a las crecientes amenazas globales, en particular la que representa Rusia a largo plazo y la persistencia del terrorismo.
La declaración final de la cumbre, respaldada por todos los jefes de Estado y de Gobierno aliados, no contempla excepciones y establece que cada país deberá presentar planes anuales detallados que muestren un “camino creíble y progresivo” hacia el cumplimiento del nuevo objetivo de gasto.
“Un ataque contra uno es un ataque contra todos. Seguimos unidos y firmes en nuestra determinación de proteger a nuestros mil millones de ciudadanos, defender la Alianza y salvaguardar nuestra libertad y democracia”, subraya el texto adoptado por consenso.
Compromiso con la defensa colectiva
En el marco del Tratado del Atlántico Norte, el documento reitera el “compromiso inquebrantable con la defensa colectiva”, pilar fundamental de la OTAN desde su creación en 1949. La decisión de aumentar el gasto busca fortalecer la disuasión y la capacidad de respuesta de la alianza ante escenarios de conflicto y presión geopolítica.
Dos categorías clave de inversión militar
El incremento del gasto al 5 % del PIB se dividirá en dos grandes rubros:
- 3.5 % del PIB será destinado a requisitos fundamentales de defensa, incluyendo fuerzas, capacidades, infraestructura, preparación para el combate y cumplimiento de objetivos estratégicos de la OTAN.
- El restante 1.5 % del PIB se enfocará en defensa digital, resiliencia civil, protección de infraestructura crítica, innovación tecnológica y fortalecimiento de la industria de defensa.
Gasto en apoyo a Ucrania contará como parte del compromiso
En el mismo documento, los países aliados reafirmaron su apoyo prolongado a Ucrania, indicando que las inversiones en asistencia a este país serán contabilizadas dentro del nuevo umbral de gasto en defensa. Esto consolida el respaldo político y financiero de la Alianza Atlántica al gobierno de Kiev en su conflicto con Rusia.
Sin concesiones a países con posturas divergentes
A pesar de los llamados de algunos Estados, como España, que habían solicitado un enfoque gradual o menos riguroso, la declaración no contempla excepciones. Todos los miembros deberán adherirse a la meta común del 5 % del PIB, lo que representa un aumento significativo respecto al umbral anterior del 2 % fijado en cumbres pasadas.
Implicaciones estratégicas
Esta decisión marca un cambio de paradigma en la política de defensa euroatlántica, y refleja una creciente percepción de vulnerabilidad frente a actores estatales y no estatales. La OTAN busca así garantizar que sus miembros cuenten con la preparación y resiliencia necesarias para disuadir amenazas, gestionar crisis y promover la seguridad cooperativa a nivel global.


















