En el arranque del periodo extraordinario de sesiones en el Congreso de la Unión, la oposición encabezada por el PRI y el PAN alzó la voz contra la reforma en materia de telecomunicaciones propuesta por el gobierno federal, al considerarla una amenaza directa a la libertad de expresión y al Estado de Derecho.

El presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, exigió el retiro inmediato del proyecto, señalando que su contenido —incluso tras ser modificado— mantiene un carácter punitivo y restrictivo.

“El proyecto debe ser retirado, busca censurar y amedrentar, como ya ha ocurrido en distintos estados del país”, afirmó Moreno Cárdenas en conferencia de prensa.

El líder priista también criticó duramente el actuar de Morena en el Congreso, acusando falta de diálogo y de voluntad para construir acuerdos legislativos. “Es un atropello legislativo, una vergüenza para el país”, sentenció.

PAN denuncia opacidad y “albazos legislativos”

Por su parte, Ricardo Anaya Cortés, coordinador del PAN en el Senado, denunció que el periodo extraordinario avanza “en lo oscurito”, sin transparencia ni documentos públicos que sustenten las reformas en discusión.

“No existen dictámenes ni se ha convocado formalmente a comisiones. Nadie conoce los documentos relacionados con la reforma en telecomunicaciones ni con la crisis de desapariciones”, reclamó Anaya desde el Senado.

El panista advirtió que el oficialismo busca aprobar reformas de alto impacto sin permitir un debate público y plural. Alertó, además, que la Comisión Permanente sigue sesionando de manera paralela para incluir aún más iniciativas sensibles, como modificaciones al Código Nacional de Procedimientos Penales, a la Ley de Amparo y a leyes secundarias del Poder Judicial.

Preocupación por militarización con reforma a la Guardia Nacional

Alejandro Moreno también se refirió a la reforma a la Ley de la Guardia Nacional que se discute en la Cámara de Diputados. Afirmó que implica una preocupante profundización de la militarización del país.

“Lo que se necesita es responsabilidad, inteligencia y estrategia, no imponer el control militar en tareas civiles”, advirtió.

Ambos líderes coincidieron en que estas propuestas deben ser discutidas abiertamente, con participación ciudadana, y no bajo un esquema de imposición legislativa.

Un periodo extraordinario bajo la lupa

Las tensiones políticas se intensifican mientras avanza el periodo extraordinario, que ha sido criticado por la falta de transparencia en la presentación de dictámenes y por la ausencia de consensos entre las distintas fuerzas políticas. La oposición exige frenar el avance de reformas que, en su opinión, representan riesgos graves para las libertades, el equilibrio institucional y los derechos civiles.