En una iniciativa que marca un posible cambio histórico en la imagen del Poder Judicial, senadores de Morena y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) presentaron una propuesta para eliminar el uso obligatorio de la toga en las audiencias públicas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

El planteamiento busca reformar el artículo 4º de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, que desde 1941 exige a ministros portar togas negras de seda y puños blancos durante las sesiones, una tradición que —según los legisladores— simboliza elitismo y distancia del pueblo.

Un cambio con raíces culturales: Hugo Aguilar y la nueva etapa de la Corte

La iniciativa coincide con la próxima llegada del jurista indígena Hugo Aguilar Ortiz a la Presidencia de la SCJN. Durante su campaña como ministro, Aguilar Ortiz declaró públicamente su intención de no utilizar la toga, y en su lugar, vestir trajes de gala tradicionales de pueblos originarios, destacando que “la Corte debe marcar la diferencia y representar al México diverso”.

“El Máximo Tribunal está por iniciar una nueva época judicial. La inminente llegada a su Presidencia de un jurista indígena, oaxaqueño, representa un avance histórico en la pluralidad y cercanía de nuestras instituciones”, señala el texto de la propuesta.

De la toga a la vestimenta tradicional: la propuesta de ley

El proyecto legislativo establece que los ministros de la Corte podrán vestir de manera formal o tradicional, respetando sus orígenes, costumbres y preferencias culturales, sin que esto afecte el desempeño de sus funciones.

Además, se argumenta que el retiro de la toga obligatoria contribuirá a humanizar y deselitizar la justicia, alineándose con un Poder Judicial más representativo y accesible a todos los sectores de la sociedad mexicana.

Reacciones divididas: tradición versus modernidad

Mientras algunos juristas han recibido la propuesta con entusiasmo, destacando su valor simbólico en favor de la diversidad e inclusión, otros sectores han manifestado preocupación por lo que consideran una ruptura innecesaria con el ceremonial judicial que garantiza solemnidad en las audiencias.

No obstante, los impulsores de la reforma subrayan que la solemnidad no debe depender de un uniforme, sino del respeto a la ley, la ética judicial y el contacto con la ciudadanía.

Próximos pasos legislativos

La iniciativa fue turnada a comisiones para su análisis y posible discusión en el Pleno del Senado. De ser aprobada, la reforma abriría la puerta a una transformación visual y cultural del Poder Judicial, al permitir a los ministros representar la diversidad étnica y cultural de México desde la máxima tribuna jurídica del país.