La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó este lunes que asistirá a la próxima cumbre del G7 que se celebrará en Canadá, y adelantó que “es muy probable” que sostenga una reunión bilateral con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Durante su participación en la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria detalló que el canciller Juan Ramón de la Fuente está coordinando las reuniones diplomáticas, incluyendo encuentros clave con líderes del G7, así como con el primer ministro canadiense, Mark Carney, anfitrión del evento.

“Sí, voy a asistir a la cumbre del G7 en Canadá. Me iré en avión comercial, no hay vuelo directo, hay que hacer transbordo. Ya les diré qué día me voy y qué día regreso”, comentó Sheinbaum, subrayando su estilo austero de viaje.

Reuniones bilaterales con enfoque económico y migratorio

La invitación a Sheinbaum fue extendida por el propio Mark Carney, en el marco de una llamada que ambos sostuvieron recientemente para dialogar sobre la situación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), así como la necesidad de cooperación económica trilateral en el actual entorno geopolítico.

El posible encuentro con Donald Trump, en lo que sería su primera reunión oficial como jefes de Estado, cobra especial relevancia en medio de tensiones migratorias y comerciales. Temas como la reforma migratoria, el comercio regional y el fortalecimiento del T-MEC figuran entre los asuntos prioritarios que podrían abordarse.

México, un invitado clave en el G7

Aunque México no forma parte del grupo de los siete países industrializados (G7), su presencia como invitado refleja el peso creciente del país en temas globales como la migración, el comercio internacional, el cambio climático y la seguridad regional.

La participación de Claudia Sheinbaum en esta cumbre también representa una oportunidad estratégica para proyectar su política exterior en sus primeros meses de gobierno y establecer relaciones bilaterales sólidas con las principales potencias del mundo.

Un viaje con visión diplomática y pragmática

El anuncio del viaje en avión comercial y sin lujos marca un estilo personal que ha caracterizado a la presidenta desde su campaña. Su asistencia a la cumbre también coincide con la intensificación del diálogo con socios clave en América del Norte, en momentos en que el T-MEC entra en una nueva fase de revisión.