Un grupo de activistas encabezados por asociaciones de usuarios de vaporizadores realizó este miércoles un mitin frente al Senado de la República para exigir la inclusión de los dispositivos electrónicos para consumo de nicotina en las leyes secundarias derivadas de la reforma constitucional en materia de salud.
El movimiento, impulsado por organizaciones como México y el Mundo Vapeando, busca abrir mesas de diálogo con legisladores para impulsar un marco legal que regule la distribución, comercialización y uso de los cigarros electrónicos, vaporizadores y dispositivos análogos.
Vaporizadores: entre la prohibición y el mercado negro
Durante el mitin, Juan José Cirión Lee, presidente de México y el Mundo Vapeando, advirtió que la política prohibicionista vigente en México ha tenido consecuencias negativas para la salud pública, la economía formal y la seguridad.
“La prohibición del vapeo ha generado un mercado negro, alimentado por el crimen organizado, y ha provocado un aumento preocupante en las tasas de tabaquismo en el país”, denunció.
El activista aseguró que reglamentar los dispositivos electrónicos para consumo de nicotina podría revertir el daño causado por la actual falta de regulación, al mismo tiempo que permitiría una mayor recaudación fiscal y control sanitario.
Plazo legal y falta de claridad
Los activistas recordaron que el Congreso de la Unión estableció un plazo de 180 días para la elaboración e implementación de las leyes secundarias derivadas de la reforma constitucional en salud, pero a la fecha no existe un plan claro respecto a la regulación de vaporizadores.
“Los consumidores están en un entorno de incertidumbre. Exigimos certeza jurídica y participación en la construcción de las leyes que nos afectan directamente”, subrayó Cirión Lee.
Un llamado a la regulación responsable
Los manifestantes solicitaron a diputados y senadores tomar en cuenta la evidencia científica y las experiencias internacionales que han mostrado cómo una regulación adecuada de estos productos puede reducir los daños asociados al consumo de tabaco tradicional.
En países como Inglaterra, Nueva Zelanda y Canadá, los dispositivos electrónicos se han integrado a las políticas de reducción de riesgos como una alternativa al tabaquismo convencional, apuntaron los activistas.
















