La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) confirmó que la Sociedad Financiera Popular (Sofipo) CAME está siendo investigada por irregularidades financieras, entre ellas el incumplimiento en la entrega de su información contable y el cierre masivo de sucursales a nivel nacional.

Jesús de la Fuente, presidente de la CNBV, explicó que el caso está bajo análisis, por lo que no puede ofrecer detalles en este momento. “Ahorita no puedo comentar, porque está en investigación”, dijo al ser cuestionado tras su participación en un foro de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB).

CAME bajo escrutinio financiero

La sofipo CAME (Consejo de Asistencia al Microempresario y a la Mujer), con más de 30 años de operación en México, enfrenta una severa crisis. De acuerdo con registros oficiales, dejó de reportar sus estados financieros desde finales de 2024, reduciendo su presencia de 294 sucursales en 2023 a solo 58, con una base de 1.37 millones de clientes.

En su último reporte disponible, los activos de CAME cayeron a 3,159 millones de pesos, desde los más de 6,000 millones registrados dos años antes. Además, acumula tres años consecutivos de pérdidas, con una cifra neta negativa de 2,468 millones de pesos, lo que ha encendido las alertas regulatorias.

Condusef atiende a ahorradores; seguro de depósito, en proceso

La Condusef ha comenzado a recibir a los usuarios afectados que buscan recuperar sus ahorros. De la Fuente aseguró que la CNBV y la Condusef trabajan en conjunto para activar el seguro de depósito correspondiente, un mecanismo que protege a los pequeños ahorradores ante situaciones de insolvencia.

De microcréditos a colapso financiero

CAME nació como una alternativa para brindar microcréditos desde 600 pesos a pequeños negocios y emprendedores, en su mayoría mujeres. En su mejor momento, ofrecía financiamientos de hasta 200 mil pesos, además de servicios de ahorro, inversión y seguros.

Hoy, la sofipo enfrenta el riesgo de disolución si no logra solventar las observaciones de la autoridad financiera y resarcir el daño a miles de ahorradores, lo que ha generado gran preocupación en el sistema financiero popular mexicano.