Por primera vez desde 2021, el número de turistas mexicanos que viajan a Estados Unidos registró una caída significativa. Según datos del Departamento de Comercio (DOC) estadounidense, durante el primer trimestre de este año se contabilizaron 668,840 visitantes mexicanos que llegaron por avión o barco, lo que representa una disminución anual de 7.2%.

Esta caída ocurre en un contexto crucial, justo cuando se organiza el primer Tianguis Turístico binacional entre Ensenada, Baja California, y San Diego, California, un esfuerzo que busca impulsar el turismo entre ambas naciones en medio de tensiones políticas y sociales.

Factores detrás de la disminución del turismo mexicano

De acuerdo con Gerardo Herrera, académico de la Universidad Iberoamericana, esta reducción se debe en gran parte al ambiente hostil generado por los constantes comentarios del presidente estadounidense, Donald Trump, respecto a los visitantes extranjeros. “Sí hay un clima en el que las personas están evitando viajar a Estados Unidos, y yo diría que está relacionado con los continuos casos y anécdotas de agresiones a visitantes”, señaló Herrera.

La contracción del turismo no solo afectó a los visitantes mexicanos de negocios, cuyo número cayó un 19%, sino también a los turistas de recreación, que registraron un descenso de 5.1% en comparación con el mismo periodo de 2024.

Turismo europeo también registra una baja

El fenómeno no se limita a los viajeros mexicanos. El turismo proveniente de Europa también reportó una caída de 7% anual en el primer trimestre, evidenciando un impacto más amplio en la percepción internacional sobre viajar a Estados Unidos.

Un reto para la industria turística en ambos países

La disminución de visitantes mexicanos, tradicionalmente uno de los grupos más importantes para el turismo en Estados Unidos, representa un desafío para la industria turística, justo cuando eventos como el Tianguis Turístico binacional buscan estrechar lazos y fomentar el intercambio económico y cultural a ambos lados de la frontera.

Ante este panorama, tanto autoridades como empresas del sector deberán trabajar en estrategias que promuevan la seguridad y la hospitalidad para recuperar la confianza de los viajeros internacionales.