Sergio Alfieri, el médico que coordinó el tratamiento del Papa Francisco en las cinco semanas que estuvo hospitalizado en la clínica Gemelli de Roma, indicó cómo fueron los últimos momentos de vida del argentino, detalles que fueron difundidos en el periódico italiano Corriere della Sera en la edición de hoy (jueves 24 de abril).

Francisco, tras recibir el alta el 23 de marzo, volvió al Vaticano para cumplir los dos meses de descanso y siguió bajo los cuidados de su doctor.

El médico de Jorge Mario Bergoglio se encontró al Pontífice respirando con normalidad y con los ojos abiertos, pero sin reaccionar, cuando fue llamado al Vaticano en la madrugada del lunes, de acuerdo a lo que destacó el medio italiano.

A las 5:30 de la mañana del lunes, Massimiliano Strappetti, el enfermero del Papa, indicó a Alfieri de que Francisco había sufrido un derrame cerebral y necesitaba ser trasladado al hospital. El médico confirmó al Corriere que llegó 20 minutos después.

“Entré en su habitación y tenía los ojos abiertos. Noté que no tenía problemas respiratorios, así que intenté llamarlo, pero no respondió”, declaró Alfieri al diario.

“Tampoco respondió a los estímulos, ni siquiera a los dolorosos. En ese momento comprendí que no había nada más que hacer. Estaba en coma”, dijo.

Según el doctor, era demasiado arriesgado trasladar a Francisco de nuevo al hospital Gemelli, donde fue tratado por una infección respiratoria compleja que casi le cuesta la vida en dos ocasiones. “El papa quería morir en casa, siempre lo dijo mientras estuvo en el Gemelli”, concluyó Alfieri.