El pasado fin de semana, los “apartalugares” cobraron hasta 500 pesos por un lugar de estacionamiento en las calles aledañas a la Plaza de Toros Nuevo Progreso y el Estadio Jalisco, por los eventos que recibieron ambos recintos: el concierto de Alejandro Fernández y el compromisó que enfrentó a Chivas contra Cruz Azul. La alarma se encendió para aquellos que estacionaron en línea amarilla e invadieron zonas prohibidas como rampas, debido a que el Ayuntamiento de Guadalajara reportó 144 infracciones entre sábado y domingo.

El sábado, en las mediaciones de la calle Kilimanjaro, el precio cambiaba de acuerdo a la cercanía a los dos espectáculos. Algunos cobraron desde 500 pesos en la cuadra más cercana y 250 pesos en la más lejana. “Aquí los cuidamos y no les pasa nada. El tiempo que guste estar, aquí estaremos toda la noche, jefe”, destacó uno de los “franeleros”, según la información de EL INFORMADOR.

Una vez se le preguntó sobre el precio, respondió: “Así es en todos lados, no vas a encontrar un lugar más barato. Si lo quieres dejar cerca… eso cuesta. Más lejos saldría barato, pero nadie lo cuida”.

En las calles Monte Carmelo, Puerto Ensenada o en la glorieta que se encuentra a un costado de la plaza de toros, el costo por dejar el vehículo dependia de la cercanía. Al frente de la entrada del recinto, frente a las taquillas, el precio se posicionó en 300 pesos.

“Tú tráete tu carro. Allá enfrente te van a decir unos de verde que no puedes pasar, pero nada más dile que ya pagaste y te dan chance de meterte”, aseguró otra “apartalugar”, quien desde las 18:00 horas del sábado sacó de su camioneta cubetas, botellas y bancos de plástico para colocarlos a un costado de la banqueta.

En cuanto al domingo, el precio bajó y se llegó a estar entre los 50 y 200 pesos como consecuencia de que “ahora no hay mucha gente”. Sobre la calle Mitla, desde Monte Albán hasta la Calzada Independencia, decenas de botellas de plástico aparecieron al lado de la banqueta, mientras los “franeleros” invitaban a los conductores a estacionarse.

Cabe recordar que, obstaculizar la vía pública es una falta administrativa. La Dirección de Movilidad del Gobierno de Guadalajara y la Policía siguen con operativos para vigilar que no se incurra en esta actividad, explicó el Ayuntamiento.