El cambio climático cambió el panorama de la industria del maíz en México, con lluvias desiguales y sequías persistentes. Lo anterior, causó una caída en la producción de maíz blanco, grano básico para la elaboración de la tortilla, uno de los alimentos más consumidos en nuestro país.
Según los datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), antes del 1 de julio, el 73.79 por ciento del territorio mexicano estaba en condiciones de sequía moderada a extrema. Sinaloa, que es el principal productor de maíz del país, resultó muy perjudicado: los 20 municipios que hacen parte del estado enfrentaron duros problemas de sequía. Del total, el 39 por ciento de dichas jurisdicciones vivieron sequía extrema. Las condiciones motivaron una caída del 31 por ciento en la producción de maíz en la región, de acuerdo a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader)
El presidente del Consejo Nacional de la Tortilla (CNT), Homero López, según la información de EL FINANCIERO, aseguró que, de seguir las condiciones actuales, el precio de la tortilla llegaría a registrar un alza de hasta 40 por ciento. Esto llegaría por el incremento en los costos de producción, especialmente en el precio de la tonelada de maíz blanco, que podría pasar de 9 mil a 10 mil pesos.
“A principios de 2007, el precio del maíz pasó de 2 mil 800 pesos a casi 7 mil pesos; en ese momento el precio de la tortilla también aumentó. Sí lo mismo sucede actualmente, el impacto en el precio final será inevitable”, explicó dicha fuente.
El impacto ya se siente en los bolsillos de la población mexicana. De acuerdo a las cifras del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM), en diciembre de 2020, el precio promedio de un kilo de tortilla era de 15.54 pesos. Ahora bien, para diciembre de 2024, este precio subió a 23.17 pesos, lo que representa un incremento del 49.10 por ciento en cuatro años.

















