El mercado de vacunas en hospitales y farmacias privadas en México tiene una creciente demanda y oferta, como consecuencia de que existen retrasos en la campaña nacional de vacunación, debido a las perturbaciones causadas por la pandemia del Coronavirus y el menor presupuesto del gobierno para comprar biológicos.
De acuerdo a los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) hay un preocupante 73 por ciento de los niños, que carece de un cuadro básico de vacunación completo, porque hay escasez de suministros en el sector público de salud.
Para no ir más lejos, el mejor ejemplo se encuentra en la inoculación para combatir la tuberculosis, en el 2020 el gobierno federal adquirió 83 mil 730 dosis, 93 por ciento menos que en 2019, confirmaron los datos del Instituto de Investigación e Innovación Farmacéutica, A.C. (INEFAM).
“Para cubrir con la programación de vacunas los presupuestos no se han ejercido plenamente, para 2024 se proyectan gastar los mismos 13 mil millones de pesos del 2023, pero el mínimo (de gasto requerido) es de 18 mil millones de pesos. Esto es un ejemplo de cómo se privatiza la salud, lo que es una contradicción del discurso que vende el gobierno”, indicó el director general de la INEFAM, Enrique Martínez.
“Tiene que ver mucho con el seguimiento del médico, que les dice que si no encuentran sus vacunas en el sector público (…) recomiendan que vayan a la farmacia y las pidan”, confirmó Juvenal Becerra, presidente de la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (UNEFARM).















