Extravío argentino

Por: Eduardo González Velázquez
Twitter (X) @contodoytriques
El 13 de agosto, Argentina realizó sus elecciones primarias conocidas como PASO: Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Estos comicios definirán las candidaturas para las elecciones generales del próximo 22 de octubre para renovar parte del Poder Legislativo, gubernaturas y la presidencia de la República.
Los resultados, que ninguna casa encuestadora vaticinó, sorprendieron a propios y extraños, no obstante, las causas que los generaron permiten explicar la manera en la cual votaron los argentinos.
Veamos primero los números. El candidato ultraderechista de La Libertad Avanza, Javier Milei, ganó con 30.2 por ciento. Atrás de él se colocó la también la derechista y opositora alianza Juntos por el Cambio con 28.3 por ciento, y en tercer lugar la oficialista Unión por la Patria con 27.1 por ciento.
La primera lectura nos refiere al péndulo latinoamericano de las preferencias electorales y los gobiernos en nuestro subcontinente. Nos movemos de la izquierda al centro y de ahí a la derecha, y dependiendo el grado de eficiencia de los gobiernos en turno, solemos movernos más a la izquierda o a la derecha. En este vaivén político también juega un papel importante el desgaste en el ejercicio de gobierno.
Desde luego, el péndulo electoral latinoamericano tiene diversas consecuencias, unas muy serias y peligrosas. El avance de la derecha en Argentina no es algo simple, debe preocuparnos. Tan solo asomémonos a las propuestas de Milei que fueron respaldadas por la mayoría en las urnas: dolarizar la economía, cerrar el Banco Central para que no emita más pesos y aumente la inflación. Además, es partidario de la libre portación de armas, de la venta de órganos y proscribir el derecho al aborto, rechaza la educación en temas de género e identidad en las escuelas públicas, apoya el rematar de todas las empresas públicas, así como terminar con la educación y la salud gratuitas, y reivindicar a los genocidas de la dictadura militar encabezada por Rafael Videla.
El festejo duró poco. Hubo una reacción negativa en la arena internacional lo que provocó otra devaluación del 11 por ciento en el mercado libre (de 605 por dólar a 670); y el Banco Central subió en 21 puntos los tipos de interés. La derecha suponía que los mercados reaccionarían con entusiasmo, pero no fue así. Todo ello, dibuja un escenario complejo para el país sudamericano al menos hasta el próximo llamado a las urnas.
Desde luego, el triunfo momentáneo de Milei impulsa el entusiasmo en las derechas latinoamericanas que se agolpan en torno a propuestas y proyectos de gobierno similares a los expresados por el candidato argentino, lo cual se materializa en una andanada contra los derechos ganados por la sociedad a lo largo de muchas décadas de lucha. Esto es, principalmente, lo peligros del avance de la derecha latinoamericana.















