
Por Juan Eduardo López Morales*
Según el diccionario virtual del diccionario de la lengua española, nos dice que manifestación es: Reunión pública, generalmente al aire libre y en marcha, en la cual los asistentes a ella reclaman algo o expresan su protesta por algo.
Mis particulares razones para asistir a la marcha de este jueves 26 de mayo, convocada por la Universidad de Guadalajara.
Por la devolución de los recursos faltantes hacia los recursos ganados y etiquetados a la educación para el uso dentro de los programas y necesidades dentro de nuestra universidad.
Por los desplegados que aparecieron en diversos medios de comunicación, en donde se muestra un desconocimiento de la división de poderes por parte del gobierno del estado de Jalisco, el Poder Legislativo de nuestro estado y el poder judicial. Por lo menos a un servidor en primaria, si revisó el tema de la separación de poderes de gobierno y su importancia en su autonomía y libertad de funciones de cada uno de ellos.
Por los miles de jóvenes egresados de bachillerato, que no obtienen un lugar en los espacios de los diferentes centros universitarios, porque aún en estos tiempos no se les garantiza el acceso a estudiar sus estudios superiores. Como universitario y profesor de bachillerato es indignante que miles de jóvenes y algunos alumnos míos, entre ellos, se queden sin un lugar para estudiar.
Por la inseguridad que se vive en nuestro estado, es latente el miedo a no saber si uno regresará a casa con bien, el clima de inseguridad que permea en Jalisco es una sensación y una realidad cotidiana para todos los jaliscienses, robo a mano armada, robo de automóviles, robo a casa habitación, robo en calle, la sensación de inseguridad en estos momentos es tan latente, que cuántos de nosotros no hemos sabido de un familiar, un amigo o un conocido que lo haya vivido en carne propia.
Por los miles de desaparecidos y que desafortunadamente Jalisco, se posiciona como uno de los 5 estados con esta problemática latente, sabemos que salimos de casa cada mañana, pero todos estamos inmersos en la incertidumbre de si llegamos a casa ese día, Guadalupe, Verónica, Luis, Rodrigo, Alejandro y Paula, son simplemente nombres para una fiscalía del estado rebasada por tanto desaparecido en Jalisco, pero para las familias no es un número más es un ser querido, que exigen este de regreso.
Si, estas razones, aún como muchas otras no nos mueven a la sociedad en general, comunidad universitaria, a movilizarnos por un mejor estado, por estas demandas, ante los ojos de un gobierno como el de movimiento ciudadano con los ojos cerrados, la boca cerrada y con la poca empatía de solucionar estas problemáticas que tenemos los Jaliscienses, razones sobran para marchar este jueves 26 de mayo.
Por nuestros jóvenes, niños, por todos nosotros asistamos y caminemos en una sola voz, los gobernantes tienen la obligación de escuchar al pueblo, una democracia sana y consolidada es una democracia que recae en el poder del pueblo, aunque en Jalisco, tal parece que el autoritarismo del Gobernador Enrique Alfaro, no quiere que los Jaliscienses en una sola voz salgamos a las calles, a lo que legítimamente nos corresponde como sociedad hacer, manifestar nuestro descontento y desaprobación por las acciones que realiza en su actual gestión.
Este jueves 26 de mayo, tenemos una cita con la historia… Ahí nos vemos, estimado lector.
*El autor es Politólogo por la UDG, con un posgrado en Diseño de Información y Comunicación Digital por el CUAAD-UDG. (Primera Generación) Profesor en la Universidad de Guadalajara. Miembro del Colegio Estatal de Estudios Políticos y Gobierno y de la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas. (AMECIP).
juan.lopez5574@academicos.udg.mx Twitter: @EduardoLopezM


















