
Ave de tempestades y polémico como él solo, el diputado local electo y próximo coordinador del grupo parlamentario de Morena en el Congreso de Jalisco, José María “Chema” Martínez, se vislumbra como un auténtico dolor de cabeza para el alfarismo.
Si bien ha sido criticado por fortalecer su influencia en espacios del Poder Judicial durante su paso por el Congreso de Jalisco y recientemente por haberse pensionado a los 49 años de edad (lo cual es anómalo de acuerdo con el director del Ipejal, Héctor Pizano), la realidad es que “Chema” Martínez es un operador con amplia experiencia.
Morena careció de perfiles de esta naturaleza durante la legislatura que concluye. Quién se perfilaba en 2018 como coordinador parlamentario era el abogado Juan Soltero, pero no alcanzó a entrar al Congreso. Por ello Bruno Blancas fue nombrado como primer coordinador.
El originario de Puerto Vallarta duró poco ante la indisciplina de la bancada y que no tuvo criterio para manejar nisiquiera a los equipos de asesores, a quienes incluso regañaba por conversar en el patio del congreso con los empleados de otros diputados, según trascendió en su momento en los diarios tapatíos.
Se pasó la estafeta a Erika Pérez, que pertenecía al grupo político de Carlos Lomeli. Y aunque su perfil creció, en realidad la bancada de Morena nunca puso en aprietos a Salvador Caro, un viejo lobo de mar que llevó con mano dura las riendas de su bancada y también del Congreso de Jalisco.
Ahora llega “Chema” quien tiene las tablas de haber sido regidor de Guadalajara, diputado y Senador de la República por el Partido Acción Nacional. En 2018 se sumó al proyecto morenista con la promesa de incluirlo como integrante del Consejo de la Judicatura Federal. No se logró el acuerdo y en compensación le garantizaron una curul en 2021.
“Chema” acordó con el grupo interno morenista que tiene el mayor número de diputados de esa bancada y que encabezan el ex senador, Alejandro Peña y el todavía Super Delegado, Armando Zazueta. En un inicio este grupo pretendía colocar a la representante alteña María Padilla como coordinadora, pero finalmente arreglaron que “Chema” sea el Coordinador, precisamente por su experiencia.
Es así, como con “Chema” el alfarismo tendrá un hueso duro de roer. A esto se suma que en Movimiento Ciudadano él coordinador será Quirino Velázquez, que es de modos más blandos y campechanos. Se ve difícil para él, enfrentar a un operador habilidoso en las artes de la negociación política y capaz de endurecer la pierna en los momentos que se disputa un balón dividido (esto lo decimos usando metáforas futbolísticas, por supuesto).
Además, Chema es un personaje mediático, con interlocución con los periodistas y quién seguramente será una de las fuentes más recurrentes de los reporteros que cubren Poder Legislativo.
En resumen: vaya dolor de cabeza que se le viene al alfarismo con la llegada, en unos días más, de este todavía joven, pero experimentado lobo de mar.













