No recuerdo que un presidente de la República haya alentado una sucesión audazmente anticipada, faltando tres años para los próximos comicios federales y siendo él mismo quien dispare la pistola para señalar el arranque de la carrera.
Por supuesto que esto ha desatado euforia entre quienes se dedican a analizar la política en un país proclive al futurismo y a la especulación. López Obrador no solo “destapó el refresco”, como dijo coloquialmente, sino que puso en la mesa un bufett para que la comentocracia pueda servirse a manos llenas.
Vamos entonces tomando unos canapés de la mesa que sirvió el presidente. Aquí van:
- Queda claro que López Obrador es un absoluto “animal político” (encarna ese término del Zoon Politikon acuñado por el filósofo Aristóteles). En primer lugar, desvía la atención de la opinión pública a donde él la quiere tener. Domina la agenda y los medios se olvidaron del tema del “Martinazo”. Bueno, hasta Loret de Mola ahorita debe tener otras preocupaciones más urgentes con su asistencia en los juzgados.
- El presidente fue tan cuidadoso en la lista de nombres que soltó. Prácticamente incluyó a representantes de todas las corrientes al interior del morenismo (sea lo que sea que eso signifique, pues nos queda claro que un partido político no es. Es un conjunto de tribus atribuladas por sus pugnas intestinas). Con esto, López Obrador deja que todos jueguen, algo inédito. Solo recordemos que antes era otra la premisa: “El que se mueve no sale en la foto”, decía el sempiterno Fidel Velázquez.
- Muchos dicen que López Obrador le hace un hace flaco favor a Claudia Sheinbaum al destaparla así de claramente. Ahora estará expuesta a los ataques, no sólo de la oposición, sino del interior del morenismo, los cuáles, como hemos visto, suelen ser más virulentos.
- Marcelo Ebrard también queda expuesto, eso es claro. Pero lo que sorprende es que todo el tema de la tragedia de la Línea Dorada del Metro, no le esté haciendo mella. Como si nada hubiera pasado, el canciller le toma la palabra al presidente y confirma que sí participará en la carrera presidencial, una vez llegado el momento.
- Retomando los puntos 3 y 4. Al soltar tantos nombres, López Obrador en realidad hace que los golpes y la competencia se reparta entre varios, y así no se concentren solo en Sheinbaum y en Ebrard. Otra hábil jugada de ajedrez.
- Es por ello que López Obrador soltó nombres de personajes que no tienen oportunidad de ser candidatos presidenciales. Supongo que ellos fueron los primeros sorprendidos. Y es que en la historia de la política mexicana, nunca se ha visto que alguien salte de una embajada a la presidencia. En nuestro sistema es totalmente al revés: Las embajadas son vistas como una especie de exilio político, muy parecido a lo que ocurría en la antigua Roma. En esas épocas, ser nombrado procónsul era relegar del centro de la toma de decisiones políticas que era la Ciudad Eterna.
Y una última reflexión. No siempre los favoritos del presidente en turno han llegado a ser sus sucesores. Al menos no desde el 2000 a la fecha.
Labastida no logró ser el heredero de Ernesto Zedillo y Santiago Creel, que estaba en los afectos de Vicente Fox fue sorprendido por “El Hijo Desobediente”, Felipe Calderón. Seis años después, Ernesto Cordero, cachorro del michoacano, fue derrotado por Josefina Vázquez Mota- quien terminó abandonada y traicionada por el PAN-. Finalmente, Aurelio Nuño, ni siquiera llegó a ser candidato presidencial pues Peña Nieto tuvo que sacarse el as de la manga con el malogrado José Antonio Meade.
Quedan entonces dos preguntas:
¿Tiene el presidente López Obrador un as bajo la manga? Muchos dicen que sí, por ejemplo, Lázaro Cárdenas Batel que tiene todas las credenciales para postularse a la grande y que por eso no destapó aún esa baraja que podría ser un recambio de emergencia.
¿Y por la oposición quién? Ahí si, como dijera el gobernador de Guerrero, Rubén Figueroa: “La caballada está flaca”. Al menos en el bloque del PRIANRD no se ve un personaje con fuerza para disputar la presidencia.
Curiosamente, es en Movimiento Ciudadano donde están los perfiles más trabajados, como el de Enrique Alfaro, que en el bloque antilopezobradorista , es visto como una buena alternativa.
Vienen tres años muy interesantes.















