Catorce años son suficientes para perdonar.

O más bien catorce años, dos elecciones, y un triunfo después, son suficientes para indultar.

Lejana se ve la elección a la presidencia del 2006, de la que Felipe Calderón Hinojosa resultó ganador, y de la que Andrés Manuel López Obrador, dijo, le robaron la victoria.

Este viernes 14 de agosto, el presidente López Obrador dijo que ya había perdonado a Calderón.

AMLO señaló que el no iba a ser “tapadera” de nadie, refiriéndose a Genaro García Luna, y agregó que no iba a pedirle al juez que lleva el caso en los Estados Unidos que exonere al ex funcionario de sus vínculos con el crimen organizado.

“Yo no puedo ser complice. No puedo ser tapadera de nadie. Está enojado el expresidente Calderón. Perdón, pero no es conmigo. Dice que hay persecución política. Pero nada de eso. Yo ya lo perdoné. Nos robó la presidencia y lo sabe. Pero no lo odio”, mencionó el mandatario.

Y le mandó decir al ex presidente que exagera al decir que él tiene influencias con el juez de Nueva York para culpar a Genaro García Luna.