La imagen era fulgurante. El día de su toma de protesta, el 1 de diciembre, el Presidente Enrique Peña Nieto sonreía en el Palacio Nacional, junto a los gobernadores de los estados. Juntos se proponían a “Mover a México”.

El orgullo del presidente eran los gobernadores de su partido. Al que entonces, al regresar a la presidencia de la República tras doce años de ausencia, se le conoció como “El Nuevo PRI”. Gobernadores, la mayoría de ellos jóvenes, bien vestidos, carismáticos y alejados de aquel molde dinosáurico que olía a naftalina. Los que venían a refrescar la política.

Ocho años después, alguno de estos exgobernadores o están tras las rejas, o prófugos de la justicia. Quienes han librado las acusaciones, quedaron manchados y sepultados políticamente.

Aquí alguno de ellos:

 

 

 

 

 

 

  • Javier Duarte

Quizá el más tristemente conocido. Acusado de toda tropelía inimaginable, como el desfalco en salud que provocó que niños enfermos de cáncer solo recibieran agua inyectada como medicamento. Fue gobernador de Veracruz del 1 de diciembre de 2010 a 12 de octubre de 2016, cuando salió huyendo del Estado.

Fue detenido en Guatemala el 16 de abril de 2017 acusado de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito y el desvío de al menos 233 millones de pesos.

Famosas se hicieron las libretas de su esposa Karime Macias donde escribía: “Sí, merezco abundancia”. La abundancia llegó, pero al parecer, de la mano de la corrupción.

 

 

 

 

 

 

  • César Duarte

El nuevo inquilino de esta tétrica galería. Fue detenido en Florida donde vivía como un modesto vendedor de automóviles usados, oficio que desempeño antes de llegar a la política, en la que tuvo una meteórica carrera que lo llevó a contar con ranchos y propiedades.

Se le acusa de haber orquestado la “Operación Zafiro”, que derivó en una deuda pública por 48 mil millones de pesos, un desfalco al erario de alrededor de 6,000 millones de pesos y el desvío de al menos 250 millones de pesos para campañas electorales del PRI en 2015.

 

 

 

 

 

 

 

  • Roberto Borge

Joven y altivo. A los 31 años de edad logró la hazaña de convertirse en Gobernador. Afecto a las fiestas, lujos y a su debilidad: los yates. Como si fuera el rey de aquel paraíso. Su futuro era promisorio y terminó tras las rejas.

El ex mandatario de Quintana Roo de 2011 a 2016 fue acusado de irregularidades por 30 mil millones de pesos, una deuda de 22 mil millones, violaciones a los derechos humanos, destrucción de zonas naturales para favorecer intereses inmobiliarios y presuntos despojos a particulares.

Fue detenido el 4 de junio de 2017 en Panamá, acusado de operaciones con recursos de procedencia ilícita y la presunta enajenación irregular de terrenos patrimonio del estado. El 4 de enero de 2018 fue extraditado a México.

 

 

 

 

 

 

  • Andrés Granier

El mismo que fue grabado presumiendo que tenía un closet con mil camisas, 300 trajes y 400 pares de zapatos. Pero eso es anécdotico. El ex gobernador de Tabasco de 2007 a 2012 está acusado de un desvío de al menos 1900 millones de pesos que debieron ir a programas sociales.

En 2013 fue ingresado a prisión, pero por complicaciones de salud fue trasladado en 2019 a la Torre Médica Tepepan y pasó todo 2019 en prisión domiciliaria en su casa de Coyoacán.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Roberto Sandoval

El ex gobernador de Nayarit de 2011 a 2017 está prófugo de la justicia. En su sexenio la violencia aumentó a niveles insospechados e incluso el secretario Mike Pompeo, dio a conocer públicamente que este personaje tuvo nexos con grupos de la delincuencia y le congelaron sus cuentas en Estados Unidos.

La Unidad de Inteligencia Financiera hizo lo propio con 42 cuentas en México y la entonces Procuraduría General de la República le decomisó el famoso rancho La Cantera, de 40 mil metros cuadrados y otras fincas.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Rodrigo Medina

Gobernador de Nuevo León, de 2009 a 2015 y enemigo acérrimo del famoso “Bronco” Jaime Heliodoro Rodríguez, quien en cuanto tomó protesta del cargo enfocó sus baterías contra el priista.

Al estilo de su homologo chihuahense, en este caso también se develó otra operación, llamada “Tornado”, en el que según “El Bronco”, se había desfalcado al Estado con 3 mil millones de pesos.

Medina no corrió la suerte de sus colegas, pues en 2017 fue exonerado por un juez, sin embargo, su carrera política fue pulverizada.

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Fausto Vallejo

No es joven, pero también aparece en la foto. Su periodo fue un sexenio fallido en el que Michoacán se hundió en la más cruda de las violencias, lo que originó al surgimiento de las autodefensas, problema que se agravó por la intervención del delegado especial Alfredo Castillo, enviado por Peña Nieto a supuestamente arreglar el problema.

Fue la era de los videoescándalos en los que su hijo Rodrigo Vallejo –hoy preso- aparecía conversando y bebiendo con el hoy encarcelado Servando Gómez “la Tuta”. Esto y la enfermedad que sufría el priista aceleró su renuncia a un año y dos meses de haber asumido el cargo de Gobernador. Para colmo de males, su sucesor, Jesús Reyna también fue encarcelado, aunque liberado en 2018.

En 2018 se postuló como candidato a alcalde de Morelia por el Partido Encuentro Social. El resultado en las urnas fue el esperado: fue derrotado.

 

 

 

 

 

 

  • Egidio Torre

Durante su período como ex gobernador de Tamaulipas, se sospecha del desvió de 10 mil millones de pesos del erario a manos de funcionarios de su administración, según declaró Raúl Ramírez Castañeda, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera Económica (UIFE) del estado. Hasta el momento hay cuatro detenidos por el proceso.

Ramírez Castañeda declaró a la Jornada que hay “23 carpetas de investigación contra Torre Cantú y sus colaboradores cercanos, ha obtenido 29 órdenes de aprehensión, han asegurado 45 inmuebles y existen 103 órdenes de aprehensión pendientes de ejecutar; asimismo, se decretó la prisión preventiva justificada a cinco personas y 10 asistencias jurídicas internacionales justificadas”